27 de Mayo de 2017
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Lechería 23 de Julio de 2015

El peor castigo del lechero es ordeñar sus vacas

Salto. Al arribar los nuevos responsables de la planta eliminaron el acuerdo que se tenía con los propietarios anteriores, que tomaban como referencia el precio de Conaprole.

Lechería 23 de Julio de 2015

El peor castigo del lechero es ordeñar sus vacas

Salto. Al arribar los nuevos responsables de la planta eliminaron el acuerdo que se tenía con los propietarios anteriores, que tomaban como referencia el precio de Conaprole.

Salto/Cambio/TodoElCampo – En la reunión de productores remitentes a la planta de Indulacsa-Lactalis, realizada en la noche de ayer en el salón de Calsal, se podría observar caras que denostaban desánimo, angustia, preocupación e impaciencia ante la situación de precios que ha planteado el grupo francés Lactalis, luego de adquirir las plantas de Indulacsa en Uruguay a través de la compra del grupo mexicano "Esmeralda".

Luego de haber asumido la empresa, Lactalis decidió realizar bajas consecutivas cada quince días, llegando a la baja que fijó a $ 4,35 el litro de leche remitido a planta. Esto llevó a expresiones de: "yo regalaría hoy el tambo"; "el peor castigo del lechero hoy es el ordeñar"; "hay que trancar la salida de los productos de Indulacsa".

Al final, antes de tomar medidas de fuerza, primó la decisión de continuar el diálogo para lograr un punto de equilibrio que les permita a los productores seguir produciendo.

La directiva de Sofrils planteó los temas tratados hasta el momento para lograr alcanzar una salida a la situación, que pasó por varios encuentros con diferentes representantes políticos del departamento donde se consiguió una reunión con la Comisión de Ganadería del Parlamento la próxima semana en Salto.

Gustavo Alonso, integrante de la comisión de negociación de precio con Indulacsa, fue claro al señalar que al arribar los nuevos responsables de la planta eliminaron el acuerdo que se tenía con los propietarios anteriores, que tomaban como referencia el precio de Conaprole para la fijación del precio de la planta y que la postura de la empresa ahora es fijar de forma unilateral el valor a ser pago a los productores.

Si bien algunos productores plantearon la necesidad de llevar a cabo una medida de fuerza para lograr la atención de la empresa y del gobierno, ante la situación que vive el sector lechero del departamento, la gran mayoría se preguntó qué hacer si la planta cierra definitivamente.

La situación se ve aún más difícil cuando el cierre de Scheirber Foods dejó a un número importante de productores en el sur del país, sin tener a donde remitir su leche dado que las empresas lácteas en el país están trabajando a pleno.

Las expectativas aún están centradas en las obras que vienen realizando la firma Pili y la posibilidad de tener a fin de año una nueva ventana de comercialización, para lo cual se facultó a la mesa de negociación comenzar a realizar diálogos con esta empresa para definir un posible futuro para los productores de la zona.

Luis Enrique Azanza, directivo de Sofrils, dijo a Cambio que se tienen dos visiones de la actual situación de la planta. Una es que la misma sea "residual" para el grupo Lactalis, por su poder de captación de leche y de producción, lo cual lleva a pensar en un futuro cierre de la misma.

Agregó que en la Comisión de Ganadería del Senado, donde participaron integrantes de las gremiales lecheras para tratar el Fondo de Financiamiento de la Actividad Lechera III, se presentó la situación de Indulacsa-Lactalis y se manifestó por parte del Ing. Sergio Filgueira, con datos del Instituto Nacional de la Leche, que de acuerdo a los datos de producción de la planta y los valores de exportación de los productos que la misma industrializa, no debería tener un precio tan bajo en la actualidad y si uno más alineado con la realidad de las demás industrias lácteas del país.

Fredy Busollo, productor tambero de la zona de Daymán, dijo que actualmente el "Agua Salto" sale más caro que un litro de leche, "con todo lo que cuesta producir un litro de leche". Según un trabajo realizado por el Instituto Nacional de la Leche, producir un litro de leche en Uruguay cuesta US$ 0,32, por lo que si convertimos el precio comunicado por Indulacsa-Lactalis, en la actualidad se maneja un valor cercano a los US$ 0,15.

El joven productor de 33 años recordó que cuando ayudaba a su abuelo a sacar la leche en tarros, desde la Colonia Rubio para poder comercializarla veinte años atrás, le pagaban cuatro pesos el litro. Dijo sentir verguenza al decir que hoy le estén pagando el mismo precio. Igualmente, reconoció que necesita seguir produciendo leche y remitiéndola a la planta, porque si decide tirar la leche no podrá pagar sus cuentas.

Lo cierto es que el productor, en este caso particular, debe pagar el arrendamiento del campo en el cual está produciendo y al mismo tiempo hacer frente a las tarifas del Estado y los insumos que necesita para seguir produciendo. Busollo señaló que no se puede dejar de ordeñar porque de esta manera se perdería años de inversión en genética y al mismo tiempo "a fin de año no sé si me dará para pagar todas las cuentas".

La salida que están adoptando algunos productores es vender animales para poder hacer frente a sus costos de producción, pero Busollo dijo que de hacerlo el productor termina vendiendo una vaca a US$ 400 en un remate, cuando tuvo que invertir US$ 1,400 para poder sacar 20 litros de leche por día.

El presidente de la Asociación Nacional de Productores de Leche, Ing. Rodolfo Braga, dijo a Cambio ayer en la noche que el descenso del precio planteado por la empresa láctea puede considerarse una "baja compulsiva" en base a la información que fuera planteada por el Ing. Filgueira y agregó que este precio no es real para la industria.

Teniendo en cuenta el desenlace de las empresas Ecolat y Scheirber Foods en el país, Braga señalo que la situación de Lactalis parece tener el mismo fin pero con una estrategia diferente. Para el productor lechero la baja continúa de los precios se puede visualizar como un cierre anticipado de la empresa, a través de la falta de materia prima.

Según Braga, el FFAL III puede paliar momentáneamente la situación y alargar el plazo, pero a este "precio de guerra" se puede pensar que se la ha puesto "fecha de vencimiento a la empresa".

(Artículo publicado en diario Cambio de Salto; foto del grupo de Facebook Lechería en el Uruguay).

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