28 de Junio de 2017
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Ovinos 02 de Diciembre de 2016

El fruto dañino del calafate ataca la producción ovina de las Malvinas

La situación no es nueva, pero se ha agravado. En 2013 el periódico británico The Independent informó sobre la invasión agresiva del arbusto y la forma en que arruinaba la producción lanera.

Ovinos 02 de Diciembre de 2016

El fruto dañino del calafate ataca la producción ovina de las Malvinas

La situación no es nueva, pero se ha agravado. En 2013 el periódico británico The Independent informó sobre la invasión agresiva del arbusto y la forma en que arruinaba la producción lanera.

Montevideo/TodoElCampo – Cuando se escucha o lee alguna cosa referida a El Calafate, solemos ubicarnos rápidamente en una de las principales ciudades de la provincia de Santa Cruz en Argentina.

Pero esta noticia refiere al arbusto de la cual se tomó el nombre para la ciudad. Es que El Calafate deriva su nombre del Berberis microphylla característico de la zona sur de la Patagonia, reconocido por sus flores amarillas y fruto azul oscuro. Antiguamente este fruto se utilizaba para calafatear (cerrar las juntas de madera en una embarcación para evitar que ingrese agua) los primeros barcos que llegaban a la Patagonia, debido a la falta de cáñamo, de ahí el nombre del fruto que luego pasó a dar nombre a la ciudad.

Pero actualmente el calafate se ha convertido en un desafío espinoso para los productores ovinos de las Islas Falkland (o Malvinas) porque las zarzas del calafate se prenden a la lana haciendo su manejo complicado y hasta doloroso, a la vez que reducen el valor de la fibra por el alto contenido de materia vegetal.

La situación no es nueva, pero se ha agravado. En 2013 el periódico británico The Independent informó sobre la invasión agresiva del arbusto y la forma en que arruinaba la producción lanera. Ese año el diario argentino Ámbito  señalo que “Las Islas Malvinas volvieron a ser blanco de una invasión agresiva de Sudamérica, esta vez de una espinosa planta llamada Calafate procedente de Argentina y Chile”.

TODO COMENZÓ CON UN SEÑOR DE APELLIDO COUTTS.

Recientemente el diario Penguin News explica que unas semillas de calafate fueron introducidas a las Islas por un señor Coutts hace ocho décadas, las cuales plantó y crió con mucho cuidado, pero la naturaleza pudo más.

Una especie invasiva se ha expandido convirtiéndose en un dolor de cabeza para muchos productores ovinos.

SY aunque se ha hecho uso intensivo de herbicidas esa tampoco es la solución porque las plantas se toman su tiempo  para ser afectadas por los productos y cuando mueren permanecen allí sin descomponerse debido al clima frío. Las rosetas quedan allí asechando y no pierden oportunidad para prenderse en la lana de los ovinos complicando enormemente el trabajo de los esquiladores y cuidadores.

El portal Merco Press agrega otro factor perjudicial para los ovinos: las aves y los pájaros. Mientras los trabajadores de los establecimientos ovinos intentan combatir la dañina planta con herbicidas o atacando planta por planta, las aves y los pájaros comen el fruto y luego dispersan las semillas.

De esa forma la planta invasiva se ve favorecida, en especial en los cabezales de los alambrados y porteras, donde se posan las aves.

EL 20 AÑOS SERÁ UN PROBLEMA A GRAN ESCALA.

El asesor agrícola del gobierno de las islas, Ian Campbell, insiste en la necesidad de estar vigilantes pues “en unos 20 años podríamos tener un problema a gran escala”

Campbell también cuestionó la viabilidad del uso masivo de herbicidas, en relación al valor de la cría ovina. Se informó que limpiar un área similar a una cancha de tenis demandó 15 voluntarios durante seis horas utilizando un gel herbicida, y aunque las plantitas parecían muertas, en verdad también tenían algunos brotes verdes escondidos a flor de tierra.

“La forma en que el calafate está creciendo, ofrece nuestra última oportunidad para tener algún impacto, y por cierto demandará más recursos con los que contamos”, explicó Ted Jones, un productor rural.

Por su parte Nick Rendell, responsable de Medio Ambiente anunció que había fondos para marcar los campos atacados al igual que en otras áreas como Fitzroy, Port Stephens, Darwin, Bluff Cove y Cerritos y Goose Green.

El alcance y velocidad de la “plaga” que jaquea al rebaño de las Falklands ha motivado que la Asamblea Legislativa de las Islas haya programado sesiones para intentar abordar el tema y elaborar algún otro plan alternativo.

Pero, “si identifican una planta de calafate, arránquenla de raíz, destrúyanla o márquenla e informen al Departamento de Medio Ambiente”, recomendó la legisladora MLA Phyl Rendell, es una verdadera amenaza para la producción lanera.

La lana de las islas obtiene un sobreprecio pues es catalogada como orgánica, además de libre de toda materia vegetal, como suele suceder en los países laneros del Cono Sur. (En base de Merco Press con datos de Penguin News. En la foto pingüinos y ovejas comparten el paisaje en las Malvinas).

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