18 de Diciembre de 2017
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Economía 18 de Enero de 2016

Economía en 2016 crecería por debajo del 1 %

El país logró colocar su deuda en los mercados internacionales a tasas bajas pero se desalienta la inversión y al sector productivo

Economía 18 de Enero de 2016

Economía en 2016 crecería por debajo del 1 %

El país logró colocar su deuda en los mercados internacionales a tasas bajas pero se desalienta la inversión y al sector productivo

Montevide/TodoElCampo- La economía uruguaya crecerá por debajo del 1 % y las medidas del gobierno que buscan reducir el agujero fiscal son contraproducente para la inversión y el sector agroindustrial, manifestó el economista Ignacio Munyo en diálogo con TodoElCampo.

Aseguró que lo positivo del 2015 es que Uruguay colocará su deuda en los mercados internacionales a tasas bajas. “En octubre el gobierno emitió U$S 1.700 millones y pagó una tasa de 4,3 %, sólo 2 % por encima de lo que se le cobra a Estados Unidos”, subrayó. Ello significa que el gobierno sigue con financiamiento del exterior, “abundante y barato”, dijo.

Agregó que la tasa de interés en Estados Unidos comenzó a subir en diciembre de forma muy leve y, al mismo tiempo, las proyecciones de las tasas de interés se redujeron. A ese ritmo, la tasa del país norteamericano estará por debajo del 4 % para el 2020. “Son tasas bajísimas históricamente”, insistió.

Otro aspecto positivo para el país es que los fondos de inversión continúan con poco retorno en las economías avanzadas y ello permite que economías en desarrollo, como Uruguay, se muestren atractivas.

LO NEGATIVO

A pesar de tener atractivo, el país tiene competencia en la región y ella se amplió con el cambio de gobierno en Argentina, dijo.

Por ello, Munyo manifestó que se debe ser consciente de que el motor que mantuvo el funcionamiento del país fue el capital extranjero y en él se debe poner las baterías.

Reflexionó que la economía está estancada y el año que comienza, más allá de una buena temporada turística en el primer trimestre del año, sin inversión extranjera y con el consumo interno congelado, “porque el salario real cae y el desempleo aumenta”, no se sabe de dónde puede llegar el impulso para la economía.

Uruguay se posiciona como un país caro, comentó el economista, lo que aquí cuesta $ 100, en Argentina se obtiene por $ 85 y en Brasil a $ 65. También informó que, si no ocurren eventos extremos en el exterior, el dólar se colocaría a fin de año en el entorno de los $ 35, “y sin embargo eso tampoco alcanzaría para recuperar la competitividad perdida con los vecinos”, sostuvo.

2015 VS 2016

Reflexionó que el 2016 será similar al pasado año, la economía crecerá por debajo del 1 % con aumento del desempleo y problemas de competitividad, pero sin crisis profunda. “Desde el punto de vista financiero, el país está sólido”.

Igualmente, la situación es compleja y se acentúa con el aumento de las tarifas públicas. Aunque reconoció que la posición del gobierno no es la mejor, cree que las medias tomadas no son las mejores.

A su entender, se debería priorizar otros aspectos y no preocuparse por luchar contra el déficit fiscal. El problema –dijo- es que se aprobó un presupuesto que eleva los gastos del gobierno y los ingresos fiscales serán menores. En fin, para tapar ese agujero fiscal se aumentaron las tarifas públicas.

En ese sentido, Munyo criticó la opción del gobierno de mantener altos niveles del gasto público en detrimento de darle oxígeno al sector productivo, como podría ser la reducción de sus insumos fundamentales, ejemplo energía.

También explicó que con ello tampoco se permite, de forma indirecta, tener un dólar más alto, “lo que haría a la economía más competitiva”. Apuntó que Uruguay es el país de la región donde el dólar impacta más en el Índice de Precios al Consumo (IPC). Según los cálculos de Munyo, el país necesitaría un dólar a U$S 38 para estar en situación de equilibrio competitivo en la región.

Sin embargo, en la actualidad es impensable tener un dólar en ese guarismo con la inflación por debajo del 10 %, dijo y agregó que ello se podría si el gobierno baja las tarifas públicas, “que representan el 25 % del IPC”, sostuvo.

“Ninguna de éstas decisiones son sencillas, porque si hubiera ido por el otro camino, se aumentaba el déficit fiscal y habría sido difícil mantener los niveles de gastos actuales”, aclaró. Por lo tanto, en economía siempre hay que elegir qué se quiere dejar afuera y qué se prioriza, subrayó.

Si bien explicó que el nivel de déficit es importante pero no es dramático, aclaró que ello podría hacer que las calificadoras de riesgo pongan al país “bajo la lupa y nos pueden sacar el grado inversor en la medida que continúe el deterioro de la situación fiscal”. 

En ese sentido, sostuvo que mientras la economía crece, la deuda pública es pagable. Sin embargo, las medidas del gobierno no promueven la inversión, simplemente se ocupan del agujero fiscal.

 

Audio: Estela Apollonio

Redacción: Damián Musso

Foto: La República

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