26 de marzo de 2017
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Economía 06 de marzo de 2017

Economía china da señales negativas

Nos consta que desde el gobierno se hacen esfuerzos para diversificar los mercados, pero también es necesario advertir que tanta dependencia de un sólo país puede ser un boomerang.

Hébert Dell'Onte Larrosa – Montevideo – TodoElCampo – Afortunadamente China se ha convertido en un socio comercial de peso para Uruguay. De no haber sido así vaya uno a saber qué hubiera sido de nuestra economía ante la crisis que ha afectado al mundo en los últimos años con Estados Unidos desacelerado, Rusia con la moneda devaluada y la Unión Europea que salvo Alemania no tenía rumbo ni norte.

Claro que China también, como parte del mundo, no ha sido ajena a las tormentas económicas y financieras globales, pero su potencial es tal que pudo mantener el orden y conservar el nivel de importaciones a un nivel que no perjudicó a países como Uruguay.

Pero eso que es una buena noticia es también preocupante. Depender tanto de un sólo país nunca es bueno, y eso vale para todos los órdenes, no sólo económico.

Uruguay lo sabe desde hace mucho porque ha pasado por malos momentos precisamente por cometer ese error. Por ejemplo en 1999 al final del segundo gobierno del Dr. Julio M.Sanguinetti una medida davaluatoria de Brasil tuvo como consecuencia directa la caída de las exportaciones y el menor ingreso de dinero al país. Años después el propio ex mandatario comentó que su segundo gobierno (1995-2000) fue tranquilo “hasta el 99”, pero “después vino la devaluación de Brasil y nos cambió todos los parámetros. A nosotros y a la región”. Sin duda que así fue.

Recordemos: en 1998 Uruguay colocó en Brasil el 33 % de las exportaciones de bienes del país, al año siguiente por la devaluación la caída fue estrepitosa e impactó en los sectores productivos (lácteos, arroceros, en la carne, cebada, etc.).

Se supone que debimos haber aprendido la lección pero seguimos cometiendo el mismo error, siendo China y Brasil los principales destinos de nuestras colocaciones en el exterior.

En 2015 Uruguay colocó en China el 23 % del total exportado, con ventas superiores a los U$S 2.070 millones por carne de vacuno, celulosa, lana y soja entre otros productos. Ese mismo año se exportó a Brasil el 14 % de total por U$S 1.250 millones.

El 7 % de las colocaciones fue para Estados Unidos que en 2015 ocupaba el tercer lugar de nuestras exportaciones, lejos de los dos primeros.

En 2016 la situación se repite: China sigue siendo el principal destino de las exportaciones con el 22 % del total exportado por U$S 1.840 millones (12 % menos que en 2015) y el segundo es Brasil con el 16 % del total, por U$S 1.322 millones.

Los Países Bajos subieron al tercer lugar con el 7 % y Estados Unidos pasó al cuarto con el 6 % de las exportaciones uruguayas.

CHINA SIGUE SIENDO NUESTRO CLIENTE ESTRELLA.

El comienzo de 2017 indica, y todos los analistas así lo confirman, que este año y de no surgir ninguna catástrofe económica, China seguirá siendo nuestro cliente estrella. En las últimas semanas se conocieron datos positivos de exportaciones concretas y puntuales que lo confirman.

Es el caso del próximo embarque de 32.000 toneladas de pino procedentes de Tacuarembó, Rivera y Paysandú con destino a China.

También la venta de carne de vacuno que es el principal producto exportado al país asiático, con un crecimiento del 48,96 % a febrero de 2017 frente a igual período de 2016, por lo que el país recibió en 2017 U$S  69,1 millones contra U$S 50,4 millones en 2016.

Otro producto de relevancia y que China adquiere en cantidades importantes es la soja. La demanda China es tan importante a nivel global que la oleaginosa mantiene sus valores internacionales a pesar de los importantes volúmenes cosechados por los principales productores.

Evidentemente resulta muy bueno tener a China como socio comercial, no hay país en el mundo que no quiera negociar con ella, pero concentrar el 22 % de nuestras exportaciones es una opción peligrosa porque cualquier traspié económico o financiero podría generar una catástrofe para Uruguay.

Por otra parte no debemos ignorar las señales que China da al mundo. Los datos de la Administración General de Aduanas señalan que en 2015 las exportaciones chinas retrocedieron 2,8 %, hasta los U$S 2,270 billones, y las importaciones bajaron 14,1 %, hasta los U$S 1,680 billones.

En 2016 las caídas se profundizaron: las exportaciones bajaron 7,7 % (U$S 2,097 billones) y las importaciones cayeron 5,5 % (U$S 1,587 billones) en relación a 2015.

¿HASTA CUÁNDO CHINA SERÁ LO QUE ES?

China posee una economía y un mercado potentes, ha sido el gran motor del mundo en los últimos años de crisis y desaceleraciones, pero ¿hasta cuándo? Estados Unidos, Rusia, la Unión Europea, todos los focos económicos referentes e inexpugnables han tenido sus caídas y revolcones, y en ellos han arrastrado o al menos afectado a países como Uruguay que necesita vender todo lo que produce, porque lo hace en volúmenes que no pueden ser absorbidos internamente.

Otro dato es que Uruguay vende caro, no sólo por los costos internos sino porque produce calidad, y eso hace que muchos países no estén en condiciones de comprar lo que tenemos para ofrecer.

Nos consta que desde el gobierno se hacen esfuerzos para diversificar los mercados, pero también es necesario advertir que tanta dependencia de un sólo país puede ser un boomerang.

(Los datos de las exportaciones de Uruguay que se mencionan son del Instituto Uruguay XXI y el INAC). (Foto de Renderas Business).

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