29 de abril de 2017
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Vacunos 06 de enero de 2017

Desde la ACG no se ve al país trabajar seriamente sobre el problema arancelario

Para Carlos De Freitas, hasta el 2013 y bajo el paraguas de los precios, la cadena cárnica licuaba ineficiencias que hoy, con valores más justos, complican la faena en un país caro, tanto para el productor como para la industria.

Montevideo - TodoElCampo- De Freitas, que recientemente retomó la titularidad de la Asociación de Consignatarios de Ganado (ACG), aseguró a TodoElCampo que la intención de la directiva no es generar una conducción tan presidencialista, sino apuntar a un ámbito de mayor participación de todos los socios..

Entre los objetivos marcados para el 2017, la ACG buscará “reavivar el fuego internamente”, en una “asociación con participación”.

El presidente de la ACG manifestó que la planilla de precios es un activo muy importante para la gremial, por lo que se intentará aumentar la participación y que sea lo más abierta posible, para que represente una “fotografía” de los negocios de la semana anterior. Además trabajan en la planilla interna para que refleje cada tipo de ganado, como también en el destino de los mismos ya que “una cosa es el abasto y otra la exportación”, aclaró.

Desde la ACG se cree que el socio debe entender que “cuando toma participación es mejor para todos y la planilla cobra mayor peso”.

SE FUE EL 2016

Luego de años “estrellas” como el 2012 y 2013, de Freitas se encuentra con algunos temas que le preocupan. El primero de ellos es una importante baja de valores desde 2014 a la actualidad, lo que provoca que países como Argentina, Brasil y Paraguay, se encuentran en un proceso de equiparación y comiencen a competir en determinados mercados.

El directivo aseguró que el problema de Uruguay no es su capacidad, ya que las virtudes de la carne nacional está más que asumida y se trata de un país comercialmente cumplidor, sino que tiene un serio problema a la hora de competir por tratarse de un país muy caro. Y eso, “le pega a la carne”, argumentó.

Un segundo problema es el arancelario, donde existe un mundo que se abre y baja las restricciones, mientras que Uruguay se cierra cada vez más. “Y eso la carne lo va a sufrir”,  producto que “sin dudas” es “el buque insignia de los ingresos de divisas al país”.

EXPORTACIÓN EN PIE

Según manifestó el consignatario, siempre ha defendido la exportación en pie y subrayó que es totalmente válida, además de ser “vital para que la ganadería siga funcionando y creciendo”.

Si bien reconoció que la ganadería comienza con la cría, aseguró que los terneros se exportan porque en el caso de no hacerlo son rehenes de un mercado local que, al tener valores de ganado gordo bajos, no pueden competir.

Entonces, reflexionó  sobre si realmente está mal la exportación en pie o el problema radica en lo costoso que puede llegar a ser agregarle valor al ganado joven.

Por más que se mantenga el buen valor de piso de los terneros, si el precio del ganado gordo no permiten generar márgenes normales para el eslabón de la cadena, “ahí se va a producir un problema”, subrayó. Aunque reconoció que los mercados internacionales han bajado sus valores, también informó que faenar un animal en Uruguay cuesta el doble que en Brasil y Paraguay. Dijo que con el valor de la tonelada a U$S 4.000 “esas cosas también existían, salvo que el precio tapaba todo. Hoy en día, que los números están más justos, esas cosas para mí van a empezar a pesar”, dijo.

Ante esa situación, de Freitas expresó que el problema radica en un país encarecido y valores internacionales que se sinceraron.

FEEDLOT

El consignatario comentó que, si las señales son claras, el productor está capacitado para hacer bien las cosas y ejemplificó con la Cuota 481.

En ese tema, subrayó que a la ACG le preocupa el posible desaceleramiento o pérdida de la Cuota 481, ya que se trata del cliente de los consignatarios que prepara los novillos para entrar en corral. “Es un negocio muy estable que necesita una planificación”, que necesita mucha inversión para llegar a ello. “Eso es lo que me preocupa”, aseguró en referencia a la posibilidad de la pérdida de la Cuota en el volumen que se tenía.

Aunque reconoce que la posible extinción de la Cuota 481 no producirá un caos en la ganadería nacional, si aseguró que Uruguay en 25 años pasó con mucho esfuerzo de vender a la Unión Europea e Israel, a abrir muchos mercados. Por ende, cada espacio que se pierde es como un retroceso para un país pequeño. “La gente mira mucho el corral, pero para mí lo importante es lo que se hacía antes del corral”, comentó.

Además, sostuvo que la Cuota le proporciona un buen posicionamiento a las carnes uruguayas en el mundo, despliega un andamiaje hacia atrás que involucra a gran parte de la cadena y permite hacer negocios con un precio fijo desde el inicio, lo cual no es común en el sector.

A FUTURO

De Freitas observa un escenario futuro con una demanda asegurada en el rubro, entre otras cosas porque el país se encuentra muy bien posicionado en los mercados gracias a su status sanitario, cumplimiento de los negocios pactados y, de un tiempo a ésta parte, por una importante promoción de sus carnes.  “La venta está asegurada, pero el problema son los valores”. Remarcó que el mundo ya no es el mismo y la incidencia de los cambios de monedas repercuten en la carne y los costos de ingreso a los mercados cada vez pesan más “y en ese tema no vemos al país trabajando seriamente”, finalizó.

Producción: Fernando Marguery

Redacción: Damián Musso Sosa

 

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