27 de abril de 2017
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Ovinos 05 de diciembre de 2016

Delegación constató la "admirable capacidad de trabajo" que tienen productores en Australia y Nueva Zelanda

Representantes del Centro Tecnológico Ovino viajaron junto a productores a Oceanía para incorporar técnicas y tecnologías aplicables a Uruguay.

Montevideo / TodoElCampo-Productores, técnicos y allegados al rubro ovino realizaron recientemente una gira por Australia y Nueva Zelanda, donde visitaron predios comerciales, cabañas, centros de venta de lana y frigoríficos. La iniciativa fue por parte del Centro Tecnológico Ovino de Central Lanera Uruguaya (CLU).

En charla con TodoElCampo, el gerente de la Cooperativa el Fogón, Alejandro Mackinnon, subrayó el enfoque tomado por productores: qué se produce y cómo se produce. Además, destacó que “es admirable la capacidad de trabajo que tienen”, donde los propios dueños de las explotaciones son quienes las trabajan.

Asimismo, manifestó que en el peor de los casos, los productores alcanzan elevados porcentajes de señalada, ya sea en producción de carne o lana. “Creo que a eso es lo que hay que apuntar”, sostuvo.

Sobre ello, reconoció que en Australia está más extendida la producción de lana, y por ello utilizan Merino, Merino Dohne y Suffolk. Asimismo, la producción de carne no se queda atrás y remató: “es como todo, depende del suelo que  tengan”.

Por su parte, en Nueva Zelanda se encuentran razas como Cheviot, Romney y Highlander. “Se ven bastantes cruzas y generalmente los productores no tienen la camiseta de una raza”. Incluso, explicó Mackinnon que las cabañas conservan el plantel y “el resto de la majada lo cruzan”, lo que “demuestra la meta, es independiente de una raza”, acotó.   

Todos los predios visitados tienen una lógica inversamente proporcional a la de Uruguay, dijo el gerente de El Fogón, en los cuales los vacunos sólo se utilizan para limpiar los campos.

LA DIFERENCIA ES LA CULTURA

Por su parte, el ingeniero agrónomo Martín Risso dijo a TodoElCampo que la gran diferencia es la cultura de trabajo, con el cien por ciento de los productores que viven en el medio rural gracias a que el asfalto llega hasta las puertas de sus casas. Además, enfatizó la presencia de muchos productores jóvenes, entre 30 y 40 años,  con hijos pequeños que igualmente tienen el acceso facilitado a las ciudades.

Esto también se debe al fuerte crecimiento de la cultura de los servicios, donde los productores contratan para tareas puntuales a empresas y no tienen empleados permanentes. Si bien el servicio es caro, la incorporación de tecnología y técnicas permite abaratar costos optimizando la producción, argumentó.

Con respecto a Nueva Zelanda, Risso señaló que su clima es muy similar al de Uruguay, con precipitaciones en el entorno a los 1.400 milímetros al año, pero la gran diferencia se encuentra en la temperatura durante el verano. Allí la máxima no supera los 25°, por lo que los campos no sufren quemaduras. Entonces, tanto el raigrás como el trébol, con una fertilización anual logran permanecer verdes durante todo el año.

A su vez, a pesar de las elevaciones naturales, casi el cien por ciento de los campos tienen trébol y raigrás. En ese marco, no suplementan con grano y enfardan para el invierno. Por otro lado, tienen todo el predio empotrerado con agua que llega desde conductos, y alambrados que impiden el consumo de agua de las cañadas, por los problemas de contaminación.

Agregó que se trabaja muy bien con el presupuesto de las pasturas y las cargas, con el claro objetivo de llegar a borregas con un mínimo de 45 kilogramos para la encarnerada. “Ello cambia la nutrición y ahí las preñan a todas”, explicó.

Manifestó que existen predios con cinco o siete animales por hectárea, con la finalidad de alcanzar 45 kilogramos en la encarnerada y que luego la oveja no supere los 70 kilogramos para no tener trillizos. “Ellos tienen todo calculado para no pasar trabajo”, agregó.

En el caso de Australia, uno de los predios visitados tiene la particularidad de tener 20.000 ovejas, una por hectárea. Aseguró que ello “acá en Uruguay, es imposible de ver”. En él se obtienen de una oveja de 70 kilogramos, dos corderos de 35 kilogramos.

La gran diferencia del gigante oceánico con Nueva Zelanda y Uruguay es que, a la hora de comercializar, tiene operativo el mercado de Estados Unidos con carcasas que se aproximan a los 25 kilogramos.

INTRODUCCIÓN DE TECNOLOGÍAS

Tanto Makinnon como Risso coincidieron en que observaron tecnologías que pueden ser aplicables en el país y otras no. Asimismo, manifestaron la presencia de elementos que ya se ven en el país, como los cepos, pero la diferencia radica en que éstos se encuentran en cada uno de los establecimientos.

Pero, como alegó Makinnon, “hay que tratar de aplicar lo que se pueda”, y entre ellas, Risso destacó la dosificadora automática, la cual se conecta por Bluetooth para pesar el animal y que automáticamente le proporcione la dosis adecuada. 

La misma será incorporada por el Centro Tecnológico Ovino en 2017.

Producción: Estela Apollonio

Redacción: Damián Musso Sosa    

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