29 de Mayo de 2017
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Economía 24 de Diciembre de 2016

Crece la ola de megafusiones en el mundo de los agronegocios

Enmarcado en una vorágine que hacía tiempo no se observaba, el segmento de los agronegocios está cerrando el año como uno de los grandes protagonistas en el terreno de las fusiones y adquisiciones.

Economía 24 de Diciembre de 2016

Crece la ola de megafusiones en el mundo de los agronegocios

Enmarcado en una vorágine que hacía tiempo no se observaba, el segmento de los agronegocios está cerrando el año como uno de los grandes protagonistas en el terreno de las fusiones y adquisiciones.

Patricio Eleisegui(*)-Buenos Aires/iProfesional/TodoElCampo - Los accionistas de Monsanto dieron su “ok” al intento de compra de Bayer mientras sigue a todo vapor la unión entre DuPont y Dow, además de la adquisición de Syngenta por parte de ChemChina. Juntas, controlan más del 70 % del mercado de semillas y agroquímicos.

Enmarcado en una vorágine que hacía tiempo no se observaba, el segmento de los agronegocios está cerrando el año como uno de los grandes protagonistas en el terreno de las fusiones y adquisiciones.

En línea con los movimientos ocurridos a lo largo de 2016, diciembre lejos está de ser un mes de calma para los “peso pesados” de la producción de insumos agrícolas a nivel mundial.

Los accionistas de Monsanto acaban de dar el “sí” a la oferta de hasta U$S 66.000 millones elevada por la alemana Bayer, en lo que representa un paso enorme hacia la fusión definitiva con la estadounidense.

Los inversores de la compañía que creó el popular y controvertido herbicida glifosato recibirán U$S 128 por acción.

Esto es un 44 % más que en mayo pasado cuando la europea expresó su interés por quedarse con Monsanto.

Cabe aclarar que el pago está atado a que la operación supere las distintas evaluaciones regulatorias que hoy rigen en Estados Unidos y el Viejo Continente.

Según especialistas del mercado consultados por iProfesional, la compra será financiada por los bancos Credit Suisse, Goldman Sachs, HSBC, JP Morgan y Bank Of America.

El proceso de adquisición se estima que terminará de cerrarse a fines de 2017. Caso contrario, y de no superar los trámites de aprobación que restan, Bayer deberá abonarle a Monsanto U$S 2.000 millones en concepto de indemnización.

Esta jugada es determiante porque dará origen a la fusión más grande de la historia en el ámbito de los agronegocios.

DUPONT Y DOW

Pero no es la única: está siendo acompañada por otras operaciones de relevancia, que dejan a la vista un proceso de concentración de alcance mundial en el ámbito de los insumos agrícolas.

En julio pasado, los accionistas de DuPont y Dow aprobaron la unión entre ambas compañías, en una transacción de acciones por U$S 59.000 millones.

Al momento de confirmar el vínculo, ambas compañías reconcieron que, como consecuencia de ese proceso, están eliminando miles de puestos de trabajo y que la idea hacia adelante es profundizar aún más este achique.

“Estamos trabajando con los reguladores en jurisdicciones clave para cerrar la fusión lo antes posible. En caso de que los reguladores hagan uso de todo el plazo del que disponen, el cierre podría tener lugar en el primer trimestre de 2017”, declaró al respecto Ed Breen, titular de DuPont.

CHINA NATIONAL CHEMICAL CORP (CHEMCHINA) Y SYNGENTA.

En tanto, China National Chemical Corp (ChemChina) también ultima detalles para hacer efectiva la compra de Syngenta.

La operación está valuada en u$s43.000 millones, un proceso que también terminaría de concretarse en el primer trimestre de 2017.

Para hacer efectiva la operación, ChemChina creará un fondo orientado a facilitar la adquisición. La estructura de financiación implicará que los inversores se comprometan con el fondo que, a su vez, sería dueño de acciones de Syngenta.

Esta última lidera el mercado de agroquímicos con una porción del 20 % de la torta global, seguida por Bayer (18 %) y BASF (13 %), hasta ahora la única que no logró fusionarse con otras compañías, si bien hace un año mostró interés precisamente por Syngenta.

Herbicidas, insecticidas y fungicidas por un lado, y semillas por el otro, conforman las dos patas sobre las que se basan las estructuras comerciales de todos estos "peso pesados".

CONCENTRACIÓN A LA VISTA.

Respecto de estos movimientos, el análisis que prevalece es que este marcado proceso de concentración está vinculado, principalmente, con la necesidad de las corporaciones del agro de incrementar sus inversiones en investigación y desarrollo.

Además, de forma paralela, las fusiones no hacen más que garantizarles a estas empresas un dominio todavía superior al que ya exhiben en el competitivo y muy peleado negocio de la comercialización de insumos básicos para la actividad agrícola, que es responsable de los siguientes números:

• Hasta las fusiones y alianzas que tuvieron lugar en este 2016, Monsanto, Syngenta, DuPont, Dow, Bayer y BASF acumularon ingresos conjuntos por más de U$S 65.000 millones.

• Estas empresas concentran el 75 % del mercado mundial de agroquímicos.

• También manejan el 63 % de la oferta global de semillas comerciales.

• En simultáneo ostentan el 75 % de toda la investigación privada en el sector de las semillas y los pesticidas.

La combinación de estas grandes espaldas resulta, justamente, uno de los aspectos que hoy enciende la atención en las entidades regulatorias tanto de Europa como de los Estados Unidos.

En primer lugar por las amplias posibilidades de monopolio de los insumos que alientan las fusiones de actores ya de por sí predominantes en un mercado acotado.

“Los riesgos de que se produzca una posición dominante están y es uno de los argumentos que podrían ponerle un freno a las operaciones. Por más que los accionistas estén de acuerdo, hay que ver qué ocurre en Europa. Para Monsanto, la unión con Bayer es una puerta para poder colocar sus transgénicos en ese continente. Y también, por qué no, una forma de limpiar de alguna manera su imagen controvertida", explicó a iProfesional un analista del sector agropecuario, en estricto off the record.

En tono de seducción, Bayer ya se comprometió a destinar hasta U$S 2.500 millones anuales para desarrollar nuevos cultivos de cara a, según la compañía, un “boom” demográfico que exigirá cada vez más alimentos de aquí a 2050.

“Con la compra, Bayer accede a todo el portafolio de semillas genéticamente modificadas que posee Monsanto. Se trata de activos clave para la producción en un contexto de cambio climático. Y eso también es un complemento para su propuesta en materia de agroquímicos. Al mismo tiempo, la mejor imagen social que posee Bayer en algún punto incidirá positivamente en la estadounidense. Si todo llega a buen puerto, la alemana habrá concretado un negocio clave para adaptarse al mundo que viene”, añadió.

(*) El autor Patricio Eleisegui es escritor, periodista, editor en Infobae Profesional. Su cuenta de Twitter es @Eleisegui

Texto y foto de iProfesional www.iprofesional.com

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