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Economía 09 de julio de 2016

CPA Ferrere estima un dólar a $ 35 para fin de año y una inflación en la franja del 10 %

Menor presión global y restricción monetaria en Uruguay operan a la baja y hacen que el dólar se mantenga planchado desde hace tres meses

Montevideo / TodoElCampo- En diálogo con TodoElCampo, el economista del Estudio CPA Ferrere, Alfonso Capurro, manifestó que en las últimas semanas el equipo económico del estudio ha corregido sus proyecciones hacia fin de año con una leve baja. Según explicó, hasta marzo el rally global del dólar hacía pensar que a finales del 2016 en Uruguay costaría $ 36. Sin embargo, ese fenómeno se cortó y paralelamente el Banco Central comenzó con una restricción monetaria producto de la inflación por encima del 10 %, además de desplegar políticas contractivas y de encaje, lo que determinó una menor liquidez en el sistema bancario. Todas esas fuerzas operaron en el mercado del dólar y lo pusieron a la baja, lo que en definitiva hace pensar que el año termine con un dólar a $ 35.

INTERNACIONAL

El país, productor y prestador de servicios, se ve sumamente determinado por el contexto internacional. En ese sentido, Capurro se pregunta si en el futuro continuará la presión desde el exterior.

Una de las fuentes de presión eran las expectativas internacionales sobre la posible alza de las tasas de interés del Sistema de la Reserva Federal (FED) de Estados Unidos. Un posible aumento de dichas tasas “hacía que en perspectivas las colocaciones en dólares fueran más atractivas, porque iban a ser más interesantes que el resto del mundo y eso le ponía presión compradora al dólar”, adujo.

No obstante, sucesos internacionales como el Brexit -retirada del Reino Unido de la Unión Europea-, generaron que se reduzcan las posibilidades de que las tasas suban. Apuntó que si bien el dólar no se presenta como una moneda “tan apetitosa como aparecía antes”, también es necesario tener en cuenta que en episodios donde aumenta el riesgo financiero a nivel global, como sucede en estas últimas semanas, termina por ser un lugar de refugio por tratarse de la moneda más segura del mundo.

Asimismo, la caída importante de algunas bolsas y monedas europeas y la baja perspectiva de suba de las tasas de interés a corto plazo, no ha afectado negativamente a las economías emergentes, reflexionó el economista.

A pesar de ello, Capurro reconoció que a nivel internacional se percibe un “riesgo latente”, y que cualquier novedad negativa por parte de los países emergentes “podría ponerle presión al dólar como a comienzo de año”, dijo.

LA INFLACIÓN APENAS POR ENCIMA DE UN DÍGITO

Si la evolución del dólar continúa como se proyecta, a $ 35 a finales del 2016, el especialista sostuvo que la inflación rondará en torno al 10 % o “un poco más”.

Señaló que el actual precio del dólar ayuda a que el aumento de la inflación no sea acelerado, aunque en los números ello no se refleja. Esto último se debe al shock que le imprimieron las frutas y las verduras, algo que no estaba en las proyecciones de nadie. “Probablemente si el dólar continuaba en el segundo semestre del año con el mismo ritmo que en el primero, dado que tuvimos el shock de frutas y verduras, hoy estaríamos con una inflación más alta”, sentenció.

Pero, el dólar “planchado” como se encuentra en éste trimestre, compensó el fuerte yo que le imprimieron las frutas y verduras. Aun así, “no alcanza”, aclaró.

UNA ECONOMÍA ESTANCADA

El integrante de CPA Ferrere indicó que desde comienzos del 2015, cuando se diluyó el efecto de la apertura de Montes del Plata, se observa un estancamiento de la economía en las cifras globales.

Respecto al consumo, comentó que el fenómeno se hace evidente a mediados de año, sobre todo con bienes transables. La mayoría de éstos son importados y, por ende, con una fuerte influencia del dólar. Entonces, ante el aumento acelerado de la moneda norteamericana en detrimento de los salarios y la propia inflación, el nivel de venta de bienes transables bajó drásticamente; porque “los uruguayos somos más pobres en dólares”. Acotó que ello es palpable en una menor tasa de viajes al exterior, reducción de gastos en dichos viajes y descenso de compras de automóviles, por ejemplo.

EFECTO RECORTE

Salvo algunas medidas de recortes en gastos de empresas públicas, que pueden comenzar éste mismo año, las imposiciones fiscales, sobre todo postergaciones del presupuesto, comienzan a correr a partir del 2017, informó.

Asimismo, sus efectos puede que se observen antes, en la medida que los consumidores racionales que son conscientes del aumento del IRPF el próximo año, “van a comenzar a ajustar sus niveles de consumo”, dijo.

En tanto, la canasta de productos de consumo continúa su ascenso y no hay perspectivas que disminuya. Señaló que el gobierno necesita de diversas maneras reducir los subsidios que realiza a muchos bienes regulados que actúan sobre la inflación, lo que determinará, por ejemplo, aumentos en el boleto más seguidos de lo común; parte porque subieron los costos y parte porque el Estado no va a poder cubrir con subsidios esos costos.

Igualmente, el economista manifestó que no se espera que se dispare la inflación ni que descontrole, pero si se mantendrá en los dos dígitos.

SECTOR

Para finalizar, hizo referencia al sector agropecuario. Expuso que el mismo se encuentra golpeados desde varios frentes, así como también que los efectos en cada uno de sus sectores son diferentes.

Ejemplificó con el sector lechero, afectado por la brutal caída de precios y con números de rentabilidad sumamente complejos. Otro es el sentir de explotaciones donde la suba del dólar en los últimos dos o tres años permitió licuar costos como el de salarios. Sin embargo, en definitiva, sostuvo que nada es suficiente para restablecer la rentabilidad de los productores, porque a nivel local los valores de los insumos son altos, y ejemplificó con el combustible, el más alto de la región.

Producción: Estela Apollonio

Redacción: Damián Musso Sosa  

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