22 de Junio de 2017
Máx. Min.
Actualidad 24 de Diciembre de 2016

¿Cómo celebrar la Navidad?

Mons. Sanguinetti, obispo de Canelones: "Los invito a recibir al Niño como un niño. Seamos curiosos, y no repetitivos. Esta Navidad puede ser nueva, si descubrimos al Niño que nace a Jesús".

Actualidad 24 de Diciembre de 2016

¿Cómo celebrar la Navidad?

Mons. Sanguinetti, obispo de Canelones: "Los invito a recibir al Niño como un niño. Seamos curiosos, y no repetitivos. Esta Navidad puede ser nueva, si descubrimos al Niño que nace a Jesús".

Mons. Dr. Alberto Sanguinetti*-Canelones/TodoElCampo – Los que más disfrutan de la Navidad son los niños y los que tienen un alma de niño.

Los invito a recibir al Niño como un niño.

Seamos curiosos, y no repetitivos. Esta Navidad puede ser nueva, si descubrimos al Niño que nace a Jesús.

Hay muchas invitaciones en la Navidad.

·         La primera es el silencio. Aunque parezca raro, con tanto barullo, con cohetes y fiestas. Es imprescindible tener algunos ratos ¿horas? de silencio.  El que lo busca lo encuentra.

·         Mirar en silencio todos los dones que recibimos de los demás. Agradecer aunque sea interiormente todo lo posible. ¡Quedaremos admirados y se nos ensanchará el corazón!

·         Agradecernos a nosotros mismos el bien que hayamos podido hacer.  Estar contentos con el bien que hay en nosotros.

·         Pedir perdón y perdonar, a los demás y a nosotros mismos.

·         Al principio o al final, o en el medio, recibir a Jesús. Es increíble que celebremos su nacimiento y no lo atendamos a Él. Él es el don mayor de todos… y todo nos  viene por Él.

·         Prestar atención a lo que Jesús, con su venida, quiere darnos. Quizás es algo a lo que no le prestamos atención. Quizás no es nuestro mayor interés. Pero es el regalo que él nos quiere dar, tratemos de descubrirlo: Jesús, ¿qué quieres regalarme? Y, por ello, cómo recibo tu regalo.

·         En Jesús, Dios nos da su máximo regalo: este mi Hijo, el amado, ¡escúchenlo!

·         Sería bueno algo de todo esto. Un poquito, lo cuentes a tu familia. Encontrar también silencio para hablar de lo que más importa… por cierto, sin la televisión.

Dos últimas:

1)      Reza en familia en Navidad. Si tú no sabes, o si tú no quieres, o si no crees, invita a alguno a que rece.  Sea leyendo Ev. de San Lucas cap. 2, v. 1-20  (en el  medio está: "Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento,  y (María) dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento".

Si alguno lo sabe, agregue un Padrenuestro y un Avemaría.

2)      Si están bautizados… vayan a celebrar la Navidad en la Santa Misa. ¡Obvio! como dicen los chicos.  Si Jesús allí se hace realmente presente, en la palabra y en su cuerpo y sangre. ¡Obvio! Si cada Misa es Navidad.

¡Feliz, silenciosa, y regalada Navidad! como un niño contento y agradecido, con un Niño contento y bueno.

(*) El autor, monseñor Alberto Sanguinetti, es obispo de Canelones, Dr. en Teología.

Compartir en: