26 de abril de 2017
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Economía 08 de marzo de 2017

ARU pidió al mandatario condiciones propicias para la producción

Fue una reunión cordial. En representación de la ARU concurrieron al encuentro con el mandatario su presidente Dr. Pablo Zerbino, el segundo vicepresidente Ing. Agr. Gerardo García Pintos y el directivo Ing. Ind. Carlos Palma.

Montevideo – TodoElCampo – La Asociación Rural del Uruguay fue recibida ayer por el presidente de la República Dr. Tabaré Vázquez. La ocasión fue propicia para que la delegación ruralista se alertara al presidente de las crecientes dificultades que están afectando la competitividad de  los sectores productivos del país.

Se trató de una reunión cordial. En representación de la Asociación Rural de Uruguay (ARU) concurrieron al encuentro con el mandatario su presidente Dr. Pablo Zerbino, el segundo vicepresidente Ing. Agr. Gerardo García Pintos y el directivo Ing. Ind. Carlos Palma.

La ARU entregó al presidente de la República Dr. Tabaré Vázquez un documento de tres páginas dividido en dos capítulos. El primero consiste en una Introducción que aborda temas generales en tanto el segundo se titula Aspectos relevantes que afectan la competitividad del agronegocio de exportación, donde se desarrollan seis temas puntuales vinculados a: i) la situación fiscal y tipo de cambio, ii) los combustibles,  la energía eléctrica, los costos de producción y la infraestructura y la logística, iii) la inserción internacional, iv) el mercado interno, v) estabilidad de las política fiscales, y vi) el endeudamiento del sector.

“PRODUCCIONES COMPETITIVAS PROPIAS DEL PAÍS”.

En el desarrollo de la Introducción la ARU se manifiesta partidaria de una “economía abierta y exportadora de bienes y servicios” capaz de llevar al país al “crecimiento económico”, entendiendo que “es la única forma” para que “la sociedad crezca y se desarrolle”.

“Debemos ser competitivos en aquellos productos y servicios que el mundo demande”, afirma el documento de la ARU para la cual producir es la “función sustantiva del sector privado” mientras que “la competitividad en cambio surge de los costos propios del país. No de los transables, precios internacionales tomados del exterior, pero si los internos, los no transables, los cuales están fuertemente condicionados por factores estructurales del país”.

La ARU señala en el documento entregado al Dr. Vázquez que el Departamento de Economía de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República realizó un estudio en que “demostró que cada unidad extra demandada al sector agropecuario provoca un aumento de 6,22 unidades monetarias extras en la economía, en otras palabras, que la demanda adicional hacia el sector agropecuario genera beneficios que se difunden fuera del sector, generando un efecto positivo en el desarrollo de los sectores menos prósperos. El incremento de la demanda externa de bienes agropecuarios y agroindustriales es el principal impulso sobre la economía en su conjunto”.

El trabajo de la Facultad de Ciencias Sociales destaca que “los sectores agropecuarios y agroindustriales, son sectores con encadenamientos con otros sectores y multiplicadores del empleo y de producto importantes. Por lo tanto, al definir prioridades de política sectoriales, comerciales o macroeconómicas el gobierno debe considerar los impactos de las mismas sobre el sector”.

Asimismo el estudio de la Facultad menciona en particular la capacidad del agro, por encima de todos los demás sectores de la economía, como multiplicador del empleo principalmente para trabajo poco o no calificado.

La ARU subrayó que ante la “alta incertidumbre internacional” en áreas políticas, económicas y sociales Uruguay “debe aumentar su participación activa en los mercados mundiales a través de producciones competitivas propias del país”.

“Es imprescindible apoyar a quienes participan en los procesos productivos y de comercialización con demostrada capacidad competitiva, evitando la generación de obstáculos que dificulten la obtención del objetivo a alcanzar”, señala la Asociación que considera que el “desarrollo de Uruguay está unido al crecimiento de la oferta exportable” y para eso “es imprescindible contar con unidades económicas estables, económicamente solventes, que aseguren al conjunto humano, productor – trabajador – contratista – abastecedor - intermediario, niveles de ingreso adecuados”.

IMPULSAR LA COMPETITIVIDAD.

La segunda parte del documento se tituló Aspectos relevantes que afectan la competitividad del agro negocio de exportación en la que la ARU desarrolla seis puntos. El primero refiere a la situación fiscal y tipo de cambio, donde define como “vital para una economía como la uruguaya mantener un tipo de cambio real (TCR) alineado al de las economías relevantes”. En los últimos años el tipo de cambio “ha mostrado una tendencia a la baja, con un significativo desvío respecto del promedio histórico”.

El segundo punto atiende los “costos de producción” y menciona los combustibles y la energía eléctrica reclamando el ajuste de “precios” a “los valores de nuestros principales competidores, evitando cargas fiscales exageradas y transferencias vía subsidios a otros sectores de la economía”.

En infraestructura y logística la ARU reclama “medidas inmediatas destinadas a bajar el costo del transporte carretero de carga, cuyos valores elevados han determinado que la región dónde se produce sea determinante en la viabilidad de muchos rubros, particularmente agrícolas, en función de su distancia a puerto”.

El tercer punto se refiera a la inserción internacional solicitando la elaboración de “una estrategia país inteligente y agresiva que dé lugar a todo tipo de negociaciones que apunten a potenciar acuerdos comerciales estables con otros países o bloques”, sin negar el Mercosur sino utilizarlo “como palanca de apoyo para que nuestra economía logre una integración global”.

El mercado interno es el cuarto punto. Para la ARU es “sustancial” la garantía de la “libre competencia a partir del libre mercado, procurando minimizar acciones monopólicas, oligopólicas, monosópnicas u oligosópnicas, evitando que algunos grupos de poder se apropien de márgenes exagerados en la cadena de producción y distribución, alterando el correcto funcionamiento del mercado”.

En quinto lugar apunta la “estabilidad en las políticas fiscales” porque la “incorrecta instrumentación de las políticas fiscales” lleva al “desestimulo en las inversiones productivas”.

Hay que evitar “gravar los bienes de producción mediante impuestos ciegos que no se compadecen de la renta del negocio”, expresa el documento.

Por último, en el sexto punto se aborda la temática del nivel de crédito al sector. “El crédito actual al sector agropecuario del sistema financiero nacional es de U$S 2.481 millones alcanzando un 75 % del Producto Bruto Agropecuario, mientras que en el 2006 significaba un 24 % del PB sectorial”, remarcó la ARU.

Lo anterior “sin considerar un importante endeudamiento con proveedores del sector. Esta situación está alcanzando niveles de riesgo altamente peligrosos, siendo particularmente crítica para el mediano y pequeño productor”, concluye el texto ahora en poder del presidente de la República.

INVITACIÓN.

Los dirigentes rurales invitaron al Dr. Vázquez a la próxima Expo Melilla que se realizará en abril y a la Rural del Prado que se realiza en el mes de setiembre.

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