27 de abril de 2017
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Sergio Abreu 25 de noviembre de 2013

A "trotecito lento y no al galope cansador"

Sergio Abreu: "Tenemos que terminar con los mercaderes de la política; los que manejan cientos de miles de dólares para incorporar dirigentes, que todos conocemos, y que están al mejor postor".

Sergio Abreu/TodoElCampo – Mi padre me decía: “Si te planteas los sueños con mucha fuerza corres el riesgo de realizarlos”.

En eso estamos, escuchando a la gente, con seriedad y respeto. Con un gran equipo de gente que sabe hacer y no sólo hablar, prometer y menos comprar dirigentes con ofrecimientos y reparto de cargos futuros.

Cada día nos llevamos una sorpresa. Siempre hay alguien que nos da su respaldo, que está cansado de que lo usen, que quiere rescatar los valores del respeto al núcleo familiar, incluso de el de tantas mujeres solas que luchan por educar a sus hijos y mostrarles un camino de superación.

Tenemos que terminar con los mercaderes de la política; los que manejan cientos de miles de dólares para incorporar dirigentes, que todos conocemos, y que están al mejor postor con el cuento de que tienen tantos votos.

Vean lo que está sucediendo en el Paraguay. Una repentina y espontánea reacción del pueblo que expulsa de los mercados, parrilladas o espectáculos públicos a los legisladores que votaron en contra del desafuero de un senador corrupto. Un pueblo que piensa que la Justicia es para todos y que no debe haber privilegios para nadie.

La decisión popular necesita coraje cívico; un voto pensado que no sea el conocido acarreo de acompañar al “amigo” o al “vecino” por compromiso o cercanía personal sin preguntar a quién vota ni qué cualidades tiene el que figura en la lista que le dieron cerrada.

Tenemos que terminar con los más de cien millones de dólares de cargos de “confianza”, con el ingreso de más funcionarios públicos, con utilizar la plata del que dobla “el lomo” para financiar el clientelismo político del gobierno.

Pero sobre todo, hay que combatir el doble discurso y la improvisación. 

Nadie se opera con un médico si no averiguó los antecedentes que tiene. Y nadie debe votar a un violento, un improvisado, un oportunista o a cualquiera que no tenga libreta para conducir el ómnibus en que viaja todo el país. Y menos descubrir su carencia cuando ya alcanzó el gobierno.

Hay que votar conscientemente. Y la decisión de cada ciudadano debe ser respetada. Que después no se diga: “La culpa es de los políticos”, porque los electos tienen la excusa de decir: “Yo estoy aquí porque me votaron”.

Cuando decenas de personas por día me preguntan “¿quién es su referente aquí?”, yo les digo “usted”. Poque la mejor propaganda no es la que vende un candidato maquillado en las fotos y en las paredes sino el que tiene fe y cree en quién lo va a representar.

El que descalifica se descalifica. Por eso no elimino a nadie que opine sobre nuestras columnas (en www.facebook.com/SergioAbreuBonilla?fref=ts), incluso a los que agravian e insultan; ellos también son nuestra mejor propaganda, porque el pueblo reconoce a los que no tienen razones y apelan a la descalificación. 

Seguimos creciendo a “trotecito lento y no al galope cansador”. Y eso depende de ustedes!

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