27 de abril de 2017
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Actualidad 15 de mayo de 2014

¡Nos robaron!

Montevideo. Norman Martín describe una situación tan desagradable como frecuente en cualquier barrio de Montevideo, en cualquier ciudad del Interior, pero no por repetida deja de ser peligrosa.

Montevideo/TodoElCampo – Hemos recibido de un amigo del portal una carta que, por el tenor de lo expresado creemos de valor compartir con los lectores.

Su autor, Norman Martín, quien describe una situación tan desagradable como frecuente en cualquier barrio de Montevideo, en cualquier ciudad del Interior, pero no por repetida deja de ser peligrosa, además de convertirse en una experiencia traumática para quien la sufre.

Con un ritmo casi cinematográfico Norma Martín comienza su misiva posicionándonos en el centro de los hechos que lo llevaron a escribirnos: “Con una implosión estruendosa se nos vino encima el vidrio del acompañante de la camioneta”, afirma, y rápidamente la cartera de Jacqueline “desapareció”, seguido por un silencio que imagino aturdidor, y la caída en la realidad, “nos habían robado, nos habían reventado el vidrio con una piedra y desapareció la cartera” con todo su contenido.

El robo no ocurrió en la esquina solitaria en una fría madrugada. Todo lo contrario, un barrio de mucho movimiento, próximo al hospital de Clínicas, en Luis A. de Herrera y Av. Italia (foto), y a una hora de mucho movimiento.

El siguiente es el texto completo de Norman Martín, narrando y viviendo en carne propia una de las carencias más notorias de las que adolece el país: carencia de seguridad.

NOS ROBARON

Norman Martin – Con una implosión estruendosa se nos vino encima el vidrio del acompañante de la camioneta – pensé en la vista de Jacqueline, pero fue su cartera que desapareció. Posterior un silencio… y la realización que nos habían robado, nos habían reventado el vidrio con una piedra y que había desaparecido la cartera, con ella el documento de identidad, la tarjeta bancaria, el celular, la libreta de conducir y no sé cuanta cosa más – siempre le pregunte a mi mujer porque llevaba tanta cosa, porque no hacia como nosotros los hombres…

El ataque fue en el semáforo de Luis Albert Herrera y la Av. Italia a eso de las 17hrs. el lunes 12 de mayo.

Llovía y ya había bastante tránsito – y estaba bastante encajonado por ella  – (modalidad de los montevideanos, bailan sueltos pero manejan apretados). Es una calle de una sola mano.

Poco a poco fui levantando presión de enojo, después la justificación del hecho y después las soluciones (Prevención).

Como gente de campo pensé en lo que hacen los animales - una perra con cachorros donde un cachorro le toca el hueso a la madre ¡la paliza que le da! El cachorro nunca más en su vida vuele a hacerlo, y todo ¡sin lastimar!   O lo que nos pasó el otro día que nos topamos con una zorrina con cachorros, un cachorro nos apunto pero le dio a la madre, ¡No saben el revoltijo que recibió!

Hicimos la denuncia y nos dijeron que éramos el caso N°6, todos aproximadamente a esa hora y zona,  que buscan las mujeres que manejan solas, que van y vienen con sus hijos a la escuela (¡Obviamente no me vieron! ¡Llovía!).

Volviendo en taxi del taller le comenté el hecho al taxista y que capaz me había metido mal (Luis Alberto Herrera y Italia)…  “¡No!”,  me dijo “pasa en todos lados”.

Así que hemos vuelto shockeados, desanimados, confundidos y con pocas ganas de volver a Montevideo.

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