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Política 23 de Agosto de 2017

Encuentro con el ministro Danilo Astori

Son variados y complejos los factores que inciden negativamente en la agropecuaria nacional: el valor del combustible, el dólar bajo, las altas tarifas púbicas, la excesiva carga impositiva y los costos siempre crecientes.

Política 23 de Agosto de 2017

Encuentro con el ministro Danilo Astori

Son variados y complejos los factores que inciden negativamente en la agropecuaria nacional: el valor del combustible, el dólar bajo, las altas tarifas púbicas, la excesiva carga impositiva y los costos siempre crecientes.

Edmundo Roselli* – Colonia – TodoElCampo – El 70 % de las exportaciones uruguayas son agropecuarias. Vale decir que Uruguay no sería lo que es si no fuera por la fuerza del sector rural en cualquiera de sus ramas o áreas productivas.

El mundo nos conoce por la carne, la soja, la miel, el arroz o los productos lácteos que producimos y exportamos al mundo. Producimos alimentos para casi 30 millones de habitantes y nos proponemos hacerlo para 50 millones. El desafío es enorme, pero pone de manifiesto el potencial productivo de Uruguay que no sólo se destaca en cantidad, también en calidad. Las mejores carnes, el mejor arroz, la mejor leche del mundo salen de nuestra tierra, son producidos por uruguayos. El mundo nos conoce por lo buenos que somos produciendo algo tan fundamental como los alimentos.

El campo saca lo mejor de Uruguay y lo vuelca a todos los uruguayos cualquiera sea la actividad que estos desempeñen o el lugar del país en que vivan. Eso debería causarnos orgullo, sin embargo esa excelencia productiva reconocida en el mundo parece no ser valorada por nuestros compatriotas.

Partiendo entonces de esa valoración de la agropecuaria nacional es que hoy s las 15.00 horas se reunirá la Comisión de Ganadería, Agricultura y Pesca de Diputados, la cual integro, con el ministro de Economía, Cr. Danilo Astori. Un encuentro esperado y necesario.

Esperado porque siempre es bueno un mano a mano con el Poder Ejecutivo, en especial si se trata de uno de los eslabones más importantes del gobierno como el que engancha la economía nacional con todo el funcionamiento del país. Y necesario porque como representantes naciones debemos mantener un estrecho vínculo con los gobernantes para poder trasladarles y plantearles lo que la gente nos dice sobre lo mal que está nuestra cadena agropecuaria.

Sabemos y suponemos que el ministro también tiene conocimiento de las dificultades que desde hace varios años enfrenta la agropecuaria nacional. En cada tribuna en donde he tenido la oportunidad de decirlo lo he dicho o escrito: el campo está mal.

Son variados y complejos los factores que inciden negativamente en la agropecuaria nacional: el valor del combustible, el dólar bajo, las altas tarifas púbicas, la excesiva carga impositiva y los costos siempre crecientes.

Todo eso era soportable cuando los valores internacionales de la soja y la leche crecían y disimulaban ineficiencias internas, pero luego de varios años de excelentes precios éstos volvieron a la normalidad y nos golpearon contra la realidad: vivimos una década de sueño sin hacer nada por mejorar. El resultado es la escasa o nula inversión, el endeudamiento en aumento, el cierre de establecimientos productivos, la pérdida de las fuentes laborales, la emigración a los cinturones de las ciudades, el despoblamiento del campo y el crecimiento de la miseria.

Pero hay más: los más afectados son los emprendimientos familiares o los pequeños productores que cuentan con menor margen de maniobra para soportar las crisis.

La lechería, que es un sector generador de mano de obra y que establece a las personas en el campo, es el que más sufre toda esta situación. Este año cerraron 170 tambos, uno cada dos días, y el número sigue creciendo a medida que el año avanza.

Pero la lechería es sólo la punta del iceberg. También la agricultura pasa por situaciones de alta complejidad oculta por los altos y excepcionales rendimientos de las últimas zafras que hicieron menos impactante los costos. Otro tanto podemos decir de los productores ganaderos.

Tengo claro que el ministro Astori y el equipo que lo asesora está al tanto de todas estas situaciones, no vamos a informarle nada sobre lo cual no tenga conocimiento. Sin embargo es nuestra obligación plantearle los datos y los números fríos, pero fundamentalmente hacerle llegar el clamor de la gente que todos los días nos llama por teléfono o nos para por las calles de las ciudades y los pueblos para plantearnos lo desesperante de la situación que atraviesan.

Muchas veces los gobernantes pierden, desde sus despachos, el contacto directo con la gente. Mi tarea es que esas voces que no escuchan lleguen a sus oídos, decirle lo que está pasando y aportar soluciones.

Tenemos soluciones posibles y reales. Éstas pasan fundamentalmente por no asfixiar al productor, darle tiempo para que pueda acomodar su situación financiera, y por bajar los costos para otorgarle un mayor margen de maniobra.

Uruguay vive y se sustenta fundamentalmente por lo que el campo le da, esa es una premisa que no debemos olvidar.

(Foto del Parlamento Nacional).

(*) Edmundo Roselli es diputado por el departamento de Colonia.

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