23 de Octubre de 2017
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Actualidad 13 de Mayo de 2017

En  el  recreo Penza

Mientras cruzaba el amplio patio fui apreciando lo linda que era la escuela con muchas plantas con flores  y hasta un invernáculo donde van a plantar verduras según me contaron después.

Actualidad 13 de Mayo de 2017

En  el  recreo Penza

Mientras cruzaba el amplio patio fui apreciando lo linda que era la escuela con muchas plantas con flores  y hasta un invernáculo donde van a plantar verduras según me contaron después.

María Rielli – Durazno – TodoElCampo – El jueves a la tarde llegue a la escuela 10 Doctor Emilio Penza  de nuestra ciudad de Durazno un poquito antes de las 15.30 que es la hora que termina el recreo.

Mientras cruzaba el amplio patio fui apreciando lo linda que era la escuela con muchas plantas con flores  y hasta un invernáculo donde van a plantar verduras según me contaron después.

Yo fui a leer  para los niños cuentos de mi libro. (Cuentos de Las Cuatro Estaciones.) Me recibió la directora muy amablemente y al ponderarle yo lo bonita que es la escuela  me conto algo muy especial que ella sentía, me dijo que en el patio se respira mucha paz y que se debe a la energía que se desprende de un lugar que fue de esparcimiento durante muchos años.

Charlando muy animada me conto que los niños eran encantadores, que como todos los chicos tenían sus picardías pero eran muy respetuosos.

La señora directora me presentó a un grupo de maestras de distintas edades, muy comprometidas con sus labores en la escuela.

Era el recreo pero ellas estaban trabajando, hacían manualidades para el día de las madres, estaban entre telas, agujas e hilos, con mucho trabajo habían conseguido que niñas y varones pusieran manos a la obra y el fruto estaba a la vista.

Hermosas flores que hicieron  con pelotitas de tela rellenas y unidas entre sí, las pegaron a un palito de brocheta, luego las pusieron en un vaso descartable decorado con cintas. Confieso que me hubiera gustado ser una de esas mamás que recibirá ese obsequio hecho con tanto afán.

Los niños fueron llevados con orden al salón de actos. Ahí se sentaron todos en el piso los más chiquitos  adelante. Las maestras al costado daban órdenes y todos  se acomodaron.  Me escucharon con atención y no podían creer que en mi casa cuando era  niña no hubiera electricidad.

Hacían preguntas que la maestra me ayudó a responder  y explicar que era una manera diferente de vivir y  que para eso yo escribí esos cuentos para que atreves de ellos conozcan y valoren las herramientas que nos da la tecnología de hoy.

Cerca de las cinco de la tarde cruce de nuevo el patio de la escuela, la tarde estaba nublada y fría, pero  mi corazón rebozaba  satisfacción y esperanza.

(Foto del blog Los niños10enDurazno).

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