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Actualidad 25 de Mayo de 2017

El país avanza en su posicionamiento en el mercado chino

El proceso de urbanización de la población china y el cambio de los hábitos alimenticios se presenta como una oportunidad para Uruguay, aseguró el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Tabaré Aguerre, tras su regreso de dicho país.

Actualidad 25 de Mayo de 2017

El país avanza en su posicionamiento en el mercado chino

El proceso de urbanización de la población china y el cambio de los hábitos alimenticios se presenta como una oportunidad para Uruguay, aseguró el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Tabaré Aguerre, tras su regreso de dicho país.

Montevideo – TodoElCampo- El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Tabaré Aguerre, regresó de la República Popular China y efectuó un informe sobre los avances y repercusiones de la misma, sobre todo en los rubros carne y soja.

La estadía en el gigante asiático se enmarcó en la continuidad a la visita protocolar que llevó adelante el presidente de la República, Tabaré Vázquez, en octubre del año pasado. En ésta ocasión la agenda incluyó la participación en el foro internacional de cooperación OBOR “Una Franja, Una Ruta”, exhibición de productos nacionales en la feria internacional de Sial, además de reuniones al más alto nivel para avanzar y concretar acuerdos sobre las líneas estratégicas del MGAP y mejorar los instrumentos para la solución de controversias comerciales.

En palabras de Aguerre, se evidencia la importancia estratégica que representa el mercado chino para Uruguay y el resto de los países latinoamericanos. Informó que el país asiático pasa por un proceso de urbanización de su población del crecimiento de la clase media, 145 millones de personas, lo que repercute en una nueva concepción de su alimentación, preocupación por el origen de los alimentos y cambios en la cadena de distribución de los mismos.

El país asiático es uno de los dos principales socios comerciales de Uruguay en la actualidad y sus transformaciones internas representan una oportunidad para fidelizar segmentos de consumidores con productos nacionales. Y si bien Aguerre reconoció que el país no puede centrarse sólo en el país asiático, aclaró que “China es el 20 % del mundo”.

PRODUCTOS CÁRNICOS

En menos de una década Uruguay pasó de vender menudencias al país asiático a colocar el 54 % de su producción cárnica, con un creciente ingreso de los mejores cortes.  

Actualmente existen 20 establecimientos de faena, dos  de ciclo dos y otras dos cámaras frigoríficas habilitadas por dicho mercado. En ese marco, se concretó el arribo en un mes al país de una certificadora para la apertura para tres nuevas plantas; dos de faena y una cámara frigorífica. 

China crece en la valoración del control de inocuidad alimenticia y como herramienta utiliza un sistema de certificación en cada país referente en determinada producción. Así como en lácteos utiliza el estándar neozelandés para evaluar el ingreso desde algún otro país, en carne Uruguay fue elegido como punto de partida chino por sus estándares de sanidad, sistema de trazabilidad y promoción de la información de producción.

A partir de esta confirmación, un grupo de trabajo compuesto por representantes uruguayos y chinos dará forma a dicha posibilidad. Asimismo, aclaró que ello no interfiere en la certificación que lleva adelante el MGAP o el propio INAC.

“Tener una posición diferenciada en un mercado creciente, con demandas crecientes en materia de información y certificación, es sin lugar a dudas una ventaja estratégica para posicionarnos diferencialmente”, argumentó el jerarca.

La comercialización con China cuenta con dos problemáticas; la distancia y los 15 a 20 días que la carne enfriada pierde en el puerto, y la ausencia de un circuito de distribución de dicha carne.

En ese marco, contar con una certificación en origen, con el aval de la autoridad sanitaria china, puede resultar la reducción de tiempo en puertos. “Con una especie de canal verde si va certificado desde Uruguay, puede significar acortar los tiempos y facilitar el circuito”, argumentó.

SOJA

En otro orden, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), firmó el avance al tercer nivel del convenio que, a través del intercambio de materiales en soja, busca generar una cooperación binacional para adaptar al país con condiciones de altas proteínas para el consumo humano.

El titular de Agricultura informó que China importa 80 millones de toneladas de soja para alimentación animal y 15 millones para consumo humano, mientras que Uruguay logra introducir 2 millones de toneladas en dicho mercado.

Para el ministro, la apuesta estratégica uruguaya debe ser construir una situación de confianza a raíz de la investigación genética de variedades, para producir soja rica en proteínas para la alimentación humana, siempre y cuando sea un negocio rentable.

En cuanto al actual protocolo, Aguerre dijo que no se explayaron sobre el mismo. En el país se efectuaron 138 controles en puntos de referencia y todo salió bien.

Con la soja que actualmente está en viaje hacia China, dijo que el protocolo es una ventaja, porque en el caso de existir tipo de contaminación, el artículo décimo establece la obligación de entablar un diálogo técnico antes de tomar una medida unilateral. Por lo tanto, el protocolo, lejos de ser una debilidad, es una fortaleza.

POSIBLES INVERSIONES

El gigante asiático cuenta con dificultades para autoabastecerse en múltiples rubros, pero sobre todo en la carne. Los problemas sanitarios y medioambientales que se originan por la ausencia de agua potable, hacen que salir en busca de los productos.

Sobre ello, Aguerre recordó que en el país hubo insipientes inversiones chinas en la industria frigorífica y se perfila como el principal demandante de carnes rojas a futuro. También existe un proyecto, que está a estudio del MGAP, para que pesqueros chinos exploten el recurso subutilizado de la pesca de la Anchoita.

En un futuro no lejano, estimó el ministro, el país asiático incrementará el consumo de productos lácteos. Aunque Uruguay cuenta con una diferencia arancelaria de 12 % con Nueva Zelanda, quien suministra dichos productos a China, la isla oceánica está próximo a su techo productivo y no cuenta con la capacidad para satisfacer la demanda.

Producción y redacción: Damián Musso Sosa

Foto: MGAP.

  

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