31 de Mayo de 2020
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Actualidad 03 de Abril de 2020

El desafío

Horacio Jaume: “Cuando el país se mueve estrictamente lo necesario para que el motor siga ‘pistoneando’”, podemos bajar la revoluciones hasta quede regulando,  pero no se puede apagar”.

Actualidad 03 de Abril de 2020

El desafío

Horacio Jaume: “Cuando el país se mueve estrictamente lo necesario para que el motor siga ‘pistoneando’”, podemos bajar la revoluciones hasta quede regulando,  pero no se puede apagar”.

Horacio Jaume – Montevideo – TodoElCampo – Hay términos o palabras que por diferentes motivos se ponen de moda, o porque son usadas por algunos personajes en particular, o simplemente porque encierran en su concepto lo que se está viviendo en ese momento.

Repasemos alguno de ellos, ejemplos:

“Sobrevolando”, un término que acuño Wilson Ferreira cuando al relatar determinadas circunstancias hacía referencia a que por encima de lo que parecía, había un asunto más importante. El término prendió de tal manera que se popularizó, al punto de que como por arte de magia, aparecía en todas las conversaciones.

Otro ejemplo puede ser la palabra “consenso”. En este caso fue utilizado el término por el general Líber Seregni, quien lo aplicó para explicar cómo se solucionaban las cosas dentro de su fuerza política. Se popularizo de tal forma que se usaba hasta con el tono tan particular de Seregni.

“Escenario”,  es otro término que también puede ser un buen ejemplo cuando uno trata de imaginarse lo que puede pasar de acuerdo a determinadas circunstancias.

Y más cerca, y producto de los tiempos en que vivimos, la palabra “ventana”, para referirse al clima o las oportunidades de negocios, término que viene del idioma de las computadoras, donde la cuestión es que se abren ventana por todos lados.

En los últimos días hay una frase de la ministra de Economía, Azucena  Arbeleche,  que va en vías de que su uso también se generalice: “tenemos que mantener los motores de la economía funcionando”.  Arbeleche logra plasmar en esa frase el principal desafío que tenemos hoy los uruguayos,  en un momento en que se nos pide que no salgamos de nuestras casas para no agravar la situación. Cuando el país se mueve estrictamente lo necesario para que el motor siga “pistoneando”, podemos bajar la revoluciones hasta quede regulando,  pero no se puede apagar.

Porque cuando lo necesitemos lo vamos a tener que exigir al máximo. La situación no va a ser la misma, esto lo sabemos de antemano.

Muchas empresas no van a estar, y muchas de las queden van a estar mal heridas. El propio gobierno que tenía su plan de ruta, no creo que cambie sus metas, pero posiblemente el recorrido no va a ser el mismo. Nosotros, que veníamos con determinada gimnasia, no sabemos si va a ser la misma, pero sí sabemos que si pretendemos seguir, habrá que adaptarse a los nuevos momentos.

Por último, para los de mi franja etaria, algunos sacaran la cuenta de acuerdo a su edad si están dispuestos a embarcare en un nuevo desafío, que tiene todo lo lindo de enfrentar por lo que significan los nuevos tiempos,  o directamente resuelven bajarse y ver las cosas de otro lugar sin el protagonismo que tuvieron hasta ahora.

Si la idea es no apagar los motores e imaginarnos el futuro, debemos actuar en consecuencia.

Primero cuidarnos, para poder luego pisar el acelerador y salir escarbando, porque ya perdimos mucho tiempo.

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