22 de Mayo de 2018
Máx. Min.
Ovinos 16 de Enero de 2018

Compartimentos: excelente figura sanitaria.

Compartimento Ovino para producir “carne ovina con hueso de alta calidad” bajo estrictas normas de bioseguridad y así poder ingresar a los atractivos mercados del NAFTA; Unión Europea; Israel, Japón.

Ovinos 16 de Enero de 2018

Compartimentos: excelente figura sanitaria.

Compartimento Ovino para producir “carne ovina con hueso de alta calidad” bajo estrictas normas de bioseguridad y así poder ingresar a los atractivos mercados del NAFTA; Unión Europea; Israel, Japón.

Jorge Bonino/Montevideo/TodoElCampo- La Organización Mundial de Sanidad Animal (O.I.E.) tiene dentro de sus objetivos, facilitar el intercambio de animales y subproductos entre países, evitando el ingreso de enfermedades y velando por la seguridad alimentaria e inocuidad de los alimentos.

 

En el año 2005, la O.I.E. definió que el comercio no puede estar sólo limitado a  animales y productos que procedan de países o zonas declaradas libres de enfermedades y señaló que la aplicación de estrictas medidas de bioseguridad, orientadas a la mitigación de riesgos, pueden ser empleadas en un subgrupo de una población animal, con el fin de garantizar su estado de salud.

 

A fin de cumplir con esto, ha desarrollado diferentes conceptos como son “región”, “país”, “zona” y también “compartimento”, cuyas directrices se encuentran incorporadas en los Capítulos 4.3 y 4.4 el Código Sanitario para los Animales Terrestres de la O.I.E..

 

Este último permite avalar la condición sanitaria de una población animal, exclusivamente a través de la aplicación de medidas de bioseguridad, independientemente de la situación de la zona o país.

 

La diferencia con “zona” es que esta, se aplica a una sub población de animales definida esencialmente en función de criterios geográficos (utilizando las fronteras naturales, artificiales o legales), mientras que la “compartimentación” se aplica a una subpoblación de animales definida esencialmente por métodos de gestión y explotación relacionados con la bioseguridad. Además, el sector público tiene responsabilidad de los costos de mantenimiento de una zona, mientras que el privado es responsable de los  del compartimiento.

 

El Uruguay posee el status de “país libre de Fiebre Aftosa con vacunación”, avalado por los Servicios Oficiales, que desde 2003, demuestran la ausencia de actividad viral y controla la vacunación en forma preventiva y obligatoria de los bovinos, mientras que los ovinos no se vacunan desde 1988.

 

Según el Código Terrestre de OIE, este estatus habilitaría al país a ingresar con carne con hueso a cualquier mercado, sin embargo, no sucede así y por esta razón, en el 2013, se decide concretar una vieja inquietud que se viene trabajando desde el 2003 en forma coordinada entre el sector público y privado.

 

Nuestro país tiene:

 

  • Excelente status sanitario basado en los Servicios Oficiales trabajando en forma mancomunada con el sector privado (CONAHSA y otras comisiones). Existen dos muy buenas evaluaciones, P.V.S., realizadas por O.I.E..
  • Consideración de la sanidad como “política de estado”, manteniendo una delegación estable ante O.I.E. (integración público privada).
  • Utilización de la “trazabilidad individual”, instalada en toda la especie bovina.
  • Respeto y consideración de todo lo concerniente al bienestar animal (Centro de Referencia O.I.E. junto a Chile y México para América).
  • Defensor  del medio ambiente y celoso por la conservación de los suelos (ley de conservación de suelos).

 

Basados en esas premisas se desarrolló en primera instancia un Compartimento Ovino para producir “carne ovina con hueso de alta calidad” bajo estrictas normas de bioseguridad y así poder ingresar a los atractivos mercados del NAFTA; Unión Europea; Israel, Japón, etc.

 

La instalación del lugar del “compartimento”, debe cumplir con requisitos básicos como:

  • predio que pueda aislarse (doble alambrado: siete hilos ley y eléctrico de 1m10 de 3-4 hilos), impidiendo el ingreso de bovinos u otras especies susceptibles a Fiebre Aftosa.
  • medidas de alta bioseguridad (separación epidemiológica).
  • animales individualizadoscon una historia sanitaria precisa de análisis y tratamientos (Trazabilidad / Rastreabilidad).
  • Ingreso restringido con registro de todos los movimientos en el predio (personas, maquinas, insumos, etc.).
  • Vigilancia activa y pasiva de diferentes enfermedades y en especial Fiebre Aftosa. Examen individual cada 30 días.
  • Integración fuerte entre el privado responsable del Compartimento y los Servicios Oficiales que deberán auditar y certificar todos los procesos.

 

Los ovinos a ingresar deben provenir de predios reconocidos por sus antecedentes productivos y sanitarios, avalados por el Servicio Oficial Regional.

 

Cumplida esta etapa, se identifican individualmente con doble caravana (chip electrónico y visual); extracción de sangre para analizar en DILAVE y confirmar la ausencia del virus de Fiebre Aftosa.

 

A su vez, se realiza un minucioso examen clínico, descartando todos los animales con afecciones podales, oculares o cualquier otra alteración y se inocula como ectoparasiticida (sarna y miasis), 1cc de Doramectina  cada 33 kg. de peso vivo (PV), vía intramuscular (Dectomax®) y 2cc de vacuna contra Clostridiosis, vía subcutanea.

 

 

Con los resultados negativos del estudio de sangre (no presencia de virus aftoso), se ejecuta un segundo trabajo, donde los Servicios Oficiales proceden a la “lectura” de los animales a embarcar, precintan el camión y se suministra un endoparasiticida, 1cc  de Monepantel cada 10 kg de PV, vía oral  (Zolvix®); un piojicida, 20 cc pour on de Spinosad (Extinosad®) y un pediluvio de pasaje con Sulfato de Zinc al 10%.

Al llegar al compartimento, que previamente debe estar un mínimo de 30 días libre de especies susceptibles a Fiebre Aftosa, a los camiones se les quita el precinto, los animales son descargados y sometidos a “lectura” por la Autoridad Sanitaria, quien autoriza el ingreso, empezando a cumplir con los roles de control durante el engorde.

 

Definida la fecha de faena, deben tener un mínimo de 40 días de presencia en el compartimento, se debe “acondicionar” el frigorífico y la Autoridad realiza los controles correspondientes en el mismo, así como las lecturas oficiales a la salida del compartimento e ingreso a la planta.

 

El 12 de setiembrede 2017 se publicó la Regla Final en el Registro Federal del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), para la habilitación de ingreso de carne ovina con hueso a EEUU, la cual quedo operativa a los 30 días, o sea el 12 de octubre de 2017.

 

Este logro concluye la Fase I de un largo trabajo técnico y político, liderado por SUL y MGAP, con el apoyo de ARU, INIA, INAC y NIREA, que ha permitido el ingreso de 4 contenedores de carcasas y cortes con hueso a EEUU.

 

El objetivo ahora es desarrollar exportaciones a países que coticen mejor el producto, beneficiando con mayores ingresos a toda la cadena cárnica, con especial consideración al productor.

 

Para cumplir con este fin, deben desarrollarse más compartimentos y el pasado 19 de Diciembre de 2017, se publicó el Decreto que da el marco jurídico a estos establecimientos, físicamente definidos donde se contiene una población de animales bajo un sistema de gestión de bioseguridad con status sanitario diferenciado.

 

Esta norma abarca a todos los compartimentos como ser “carne de alta calidad” y “genética bovina”, restando sólo la confección del Manual de Procedimientos.

 

Las señales son muy alentadoras y hay muchos interesados en desarrollar esta figura sanitaria y otras industrias que se sumarían al Frigorifico San Jacinto.

 

El predio del I.N.C. en San Gabriel, adjudicado a productores de la Rural de Reboledo y del Movimiento Juventud Agraria, está finalizando la infraestructura y tiene un compromiso con Frigorífico San Jacinto que permite visualizar hechos concretos y muy positivos para la producción ovina.

 

Comienza la FASE II de este emprendimiento con muchas expectativas y donde integrados públicos y privados lograremos concretar buenas exportaciones para bien del país y toda la cadena ovina.

Dr. Jorge Bonino Morlán

    jbm@adinet.com.uy

 

 

 

 

 

 

 

 

Compartir en: