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Vinicultura 17 de Mayo de 2017

Cómo reconocer un vino de buena calidad

El reconocimiento de la calidad comienza por la vista. El color del vino tiene que ser brillante, vivaz, ya que un vino opaco puede tener algún problema microbiológico o de filtración, que sin dudas va a afectar sus aromas y sabores.

Vinicultura 17 de Mayo de 2017

Cómo reconocer un vino de buena calidad

El reconocimiento de la calidad comienza por la vista. El color del vino tiene que ser brillante, vivaz, ya que un vino opaco puede tener algún problema microbiológico o de filtración, que sin dudas va a afectar sus aromas y sabores.

Argentina – De Cultores – TodoElCampo – Qué es la calidad y cómo reconocer un vino de calidad es algo que todo consumidor de vino debe entender. Y si bien el concepto es sumamente etéreo y volátil, hay ciertos parámetros objetivos que hacen a la calidad de un vino y que vale la pena tener en cuenta a la hora de elegir un tinto o blanco.

Consultado sobre la definición de calidad, el Ing. Alberto Arizu (p), responsable de cuidar las fincas de la Bodega Luigi Bosca y uno de los responsables de la elaboración de vinos memorables durante décadas, respondió con la maestría que lo caracteriza: “la palabra calidad tiene muchos significados. Sin embargo, todo el tiempo en Luigi Bosca estamos pensando en el concepto de calidad, una característica etérea pero al mismo tiempo muy reconocible. Una inspiración, un objetivo, una obsesión.

En el mundo del vino en particular, el concepto de calidad es recurrente e involucra un sinfín de aspectos que hacen a una etiqueta: desde las uvas que se utilizan para su elaboración hasta las barricas en las que se crió o cuánto tiempo fue estibado antes de salir al mercado.

Pero… ¿cómo se reconoce un vino de calidad? Los puntos más importantes son los siguientes:

-El reconocimiento de la calidad comienza por la vista. El color del vino tiene que ser brillante, vivaz, ya que un vino opaco puede tener algún problema microbiológico o de filtración, que sin dudas va a afectar sus aromas y sabores.

-Los aromas deben ser limpios, claros y, fundamentalmente, frutales. En el caso de haber pasado por barrica, las notas típicas de la madera, como vainilla y tostado, son bienvenidas.

-Lo mismo sucede en el paladar; el vino tiene que tener un sabor definido y frutal. Por más añejo que sea, de ninguna manera debe tener sabor a viejo.

-Entre vista, olfato, gusto y sensación táctil, el vino tiene que gozar de una armonía general. Cada una de sus aristas tiene que dar una sensación de redondez y equilibrio.

-Es fundamental que tenga una buena acidez ya que esta es la encargada de otorgarle frescura. De lo contrario, se percibirá goloso y denso en el paladar.

-Un vino de buena calidad puede o no haber pasado por madera. La crianza en barrica le suma estructura tánica, amalgama sus componentes y lo vuelve más armónico.

-Otra característica para tener en cuenta es el volumen de boca. Es fundamental que el vino llene el paladar, que tenga voluptuosidad de fruta y que alcance cada rincón de las papilas gustativas.

-Por último, también debe tener un largo final o permanencia, es decir, el sabor debe permanecer varios segundos en la boca luego de haberlo bebido.

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(N. de la R.) El presente artículo fue publicado por el newsletter De Cultores que periódicamente edita la bodega argentina Luigi Bosca en su sitio web oficial y distribuye mediante mailings.

Web: www.luigibosca.com.ar Twitter: @LuigiBoscaBodeg

(Foto de vino bodega Luigi Bosca).

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