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Actualidad 16 de Febrero de 2021

Científicos enseñaron a las espinacas a enviar correos electrónicos de advertencia sobre el cambio climático

Las plantas podrían ser utilizadas para detectar contaminación, sequías y materiales explosivos. Puede sonar como algo salido de una película futurista, pero los científicos han logrado diseñar plantas de espinacas que son capaces de enviar correos electrónicos.

Actualidad 16 de Febrero de 2021

Científicos enseñaron a las espinacas a enviar correos electrónicos de advertencia sobre el cambio climático

Las plantas podrían ser utilizadas para detectar contaminación, sequías y materiales explosivos. Puede sonar como algo salido de una película futurista, pero los científicos han logrado diseñar plantas de espinacas que son capaces de enviar correos electrónicos.

Marthe de Ferrer – Euronews – TodoElCampo – A través de la nanotecnología, los ingenieros del MIT en los Estados Unidos han transformado las espinacas en sensores capaces de detectar materiales explosivos. Estas plantas son capaces de transmitir esta información de forma inalámbrica a los científicos.

Cuando las raíces de las espinacas detectan la presencia de nitroaromáticas en las aguas subterráneas, un compuesto que a menudo se encuentra en explosivos como las minas terrestres, los nanotubos de carbono dentro de las hojas de la planta emiten una señal. Esta señal es leída por una cámara infrarroja, enviando una alerta por correo electrónico a los científicos.

Este experimento es parte de un campo más amplio de investigación que implica la ingeniería de componentes electrónicos y sistemas en plantas. La tecnología se conoce como "nanobiónica vegetal", y es efectivamente el proceso de dar a las plantas nuevas capacidades.

"Las plantas son muy buenos químicos analíticos", explica el profesor Michael Strano, quien dirigió la investigación. "Tienen una extensa red radicular en el suelo, están constantemente muestreando las aguas subterráneas y tienen una manera de auto-potenciar el transporte de esa agua hasta las hojas".

"Esta es una demostración novedosa de cómo hemos superado la barrera de la comunicación entre plantas y humanos", añade.

POTENCIAL MEDIOAMBIENTAL

Mientras que el propósito de este experimento era detectar explosivos, Strano y otros científicos creen que podría ser utilizado para ayudar a advertir a los investigadores sobre la contaminación y otras condiciones ambientales.

Debido a la gran cantidad de datos que las plantas absorben de su entorno, están idealmente situadas para monitorear los cambios ecológicos.

En las primeras fases de la investigación nanobiónica de plantas, Strano utilizó nanopartículas para convertir las plantas en sensores para contaminantes. Al alterar la forma en que las plantas fotosintetizaban, fue capaz de hacer que detecten óxido nítrico, un contaminante causado por la combustión.

"Las plantas son muy sensibles al medio ambiente", dice Strano. "Saben que va a haber una sequía mucho antes que nosotros. Pueden detectar pequeños cambios en las propiedades del suelo y el potencial del agua. Si aprovechamos esas vías de señalización química, hay una gran cantidad de información a la que acceder".

Cuando no está ocupado enviando correos electrónicos a los investigadores, las espinacas parecen tener también la clave para alimentar eficientemente las pilas de combustible también.

Científicos de la Universidad Americana han descubierto que cuando las espinacas se convierten en nanohojas de carbono, puede funcionar como un catalizador para ayudar a que las baterías de metal-aire y las pilas de combustible sean más eficientes.

"Este trabajo sugiere que se pueden hacer catalizadores sostenibles para una reacción de reducción de oxígeno de los recursos naturales", explica el profesor Shouzhong Zou, quien dirigió el periódico.

Las baterías de metal-aire son una alternativa más eficiente energéticamente a las baterías de iones de litio, que se encuentran comúnmente en productos comerciales como teléfonos inteligentes.

La espinaca fue elegida específicamente debido a su abundancia de hierro y nitrógeno, que son elementos importantes en los compuestos que actúan como catalizadores. Los investigadores tuvieron que lavar, jugo y moler la espinaca en un polvo, convirtiéndola de su forma comestible en nanohojas adecuadas para el proceso.

"El método que probamos puede producir catalizadores altamente activos a base de carbono a partir de espinacas, que es una biomasa renovable", añade Zou. "De hecho, creemos que supera a los catalizadores comerciales de platino tanto en la actividad como en la estabilidad".

Foto: Seminis.

Artículo original sobre la investigación: ver aqui

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