23 de Noviembre de 2017
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Tecnología 26 de Setiembre de 2017

Así será el futuro del empleo en la agricultura

Las TIC ayudan también a mejorar las prácticas agronómicas al facilitar la extensión y, lo que es más importante, aumentan el acceso de los agricultores a los mercados (antiguos y nuevos) lo que les permite aprovechar su posición negociadora y obtener mejores precios para sus productos.

Tecnología 26 de Setiembre de 2017

Así será el futuro del empleo en la agricultura

Las TIC ayudan también a mejorar las prácticas agronómicas al facilitar la extensión y, lo que es más importante, aumentan el acceso de los agricultores a los mercados (antiguos y nuevos) lo que les permite aprovechar su posición negociadora y obtener mejores precios para sus productos.

Luc Christiaensen* – World Economic Forum (WEF) – TodoElCampo – Es probable que la tecnología y la internet —y no la agricultura o la ganadería— sean las primeras cosas que vienen a la mente cuando se piensa en el futuro del trabajo para los jóvenes. Esto tiene sentido desde un punto de vista histórico, ya que la agricultura prescinde de la mano de obra cuando los países se desarrollan. Y las maneras tradicionales de producir alimentos no parecen particularmente atractivas. Sin embargo, la tecnología y el internet también abren oportunidades para la agricultura, y la urbanización y los cambios en la dieta exigen nuevas formas de procesar, comercializar y consumir nuestros alimentos. Entonces, ¿puede la agricultura proporcionar oportunidades de empleo para la juventud?

Menos, pero mejores empleos en el sector agrícola.

En primer lugar, sin lugar a dudas, la proporción de empleos agrícolas está disminuyendo. Esto es normal. A medida que los países se urbanizan y los ingresos aumentan, los gastos en alimentos disminuyen como porcentaje del gasto total. Para ayudar a producir otros bienes y servicios, los agricultores aceptan puestos de trabajo fuera de las explotaciones agrícolas. Sin embargo, el proceso solo puede sostenerse si aumenta la productividad laboral en el sector agrícola a través de innovaciones en la producción y mejoras en el acceso a los mercados para vender los productos excedentes. Las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) contribuyen en ambos sentidos.

Hablemos de la automatización. La falta de mecanización en África ha desconcertado a muchos observadores que, dada la actual densidad demográfica y el acceso a los mercados de la región, durante un tiempo largo esperaron ver un nivel mucho mayor de mecanización en el continente. Sin embargo, ahora se observan indicios de que esto podría estar empezando a suceder con la prestación de servicios de maquinarias facilitados por las TIC.

En la actualidad, el ejemplo principal es Hello Tractor, una plataforma innovadora en Nigeria para el uso compartido de tractores en que se usan mensajes de texto, GPS y sensores inteligentes. Este Uber para tractores ha permitido a los pequeños agricultores tener un acceso fácil a tractores, que ha resultado en un aumento significativo de la productividad a través de la mecanización. No obstante, aún quedan muchos desafíos en esta materia en toda la región, entre ellos el acceso al financiamiento, la disponibilidad oportuna de servicios de apoyo y el nivel de alcance de las iniciativas. Debería resistirse la tentación de subsidiar la mecanización para que el proceso siga siendo compatible con las fuerzas del mercado, como queda demostrado con el factor del coeficiente de ajuste de los precios (el precio del trabajo por encima del precio del capital y el precio del trabajo por encima del precio de la tierra).

La mecanización no es el único beneficio potencial derivado de las TIC que permite aumentar la productividad del trabajo agrícola. Las TIC ayudan también a mejorar las prácticas agronómicas al facilitar la extensión y, lo que es más importante, aumentan el acceso de los agricultores a los mercados (antiguos y nuevos) lo que les permite aprovechar su posición negociadora y obtener mejores precios para sus productos. Farmbook en África (i) y MFarming en Tanzanía son solo algunas de las últimas iniciativas que usan herramientas de las TIC para hacer eso. Un mejor acceso a los mercados y precios más altos promoverán, a su vez, la adopción de tecnologías que mejoran la productividad para aumentar los suministros. Esto abre oportunidades importantes para los jóvenes de las zonas rurales de aumentar sus ingresos en la agricultura.

Además, surgen algunas oportunidades en las zonas urbanas. Por ejemplo, se han creado entre 1.000 y 15.000 empleos agrícolas en centros urbanos como Bamako, Accra y Kumasi, e incluso en megaciudades como Shanghái la agricultura urbana es una parte importante del sistema económico.

En algunos casos, las tecnologías están bastante avanzadas, como sucede con Fresh Direct Nigeria, una empresa emergente que ganó hace poco el premio al emprendimiento tecnológico del año en África otorgado por el Foro Económico Mundial. Fresh Direct Nigeria es líder en la producción periurbana de alimentos frescos, la que lleva a cabo en contenedores apilables que se han transformado en granjas. En sus granjas orgánicas urbanas, (i) donde se emplean métodos hidropónicos, se usa menos agua y tierra que en la agricultura convencional, se obtiene un rendimiento 15 veces mayor y se producen productos de alta calidad para la población de las ciudades.

EMPLEOS DEPENDIENTES DE LA AGRICULTURA.

Pero la mayoría de los nuevos y buenos puestos de trabajo se generará a partir de actividades agrícolas directas e indirectas. Dada la importancia cada vez mayor de la demanda de acopio, almacenamiento, procesamiento, logística, preparación de alimentos, restaurantes y otros servicios relacionados, muchas oportunidades de empleo surgirán fuera de las explotaciones agrícolas, en los sistemas agroalimentarios más grandes. De la misma manera que Hello Tractor genera oportunidades de trabajos de alta calidad para los dueños de tractores, los conductores y otros proveedores de servicios financieros, estas actividades indirectas también abrirán oportunidades de empleo importantes. En África meridional y oriental, se prevé que estas actividades absorberán alrededor de una cuarta parte de la mano de obra desvinculada en las explotaciones agrícolas a lo largo de la próxima década.

Para preparar mejor a los jóvenes y las mujeres para ocupar estos puestos de trabajo, la Red de Incubadoras de Agroindustrias de África (AAIN) creará al menos 108 incubadoras en 54 países africanos en los próximos cinco años, centrándose en esos dos grupos. El plan de AAIN es dar a conocer el modelo “gana dinero mientras aprendes” a 60.000 estudiantes y asesorarlos para que inicien nuevos negocios. De esta manera apunta a crear al menos 600.000 puestos de trabajo y 100.000 nuevas empresas y pymes.

EL FUTURO DEL EMPLEO EN LA AGRICULTURA.

Si bien la mayoría de los jóvenes manifiesta que ve su futuro fuera de la agricultura, muchas oportunidades de buenos trabajos dentro y fuera de las explotaciones agrícolas aún existen en el sector. El desafío es hacer que la agricultura y sus actividades directas e indirectas sean competitivas a través de la innovación, la inversión pública en bienes y servicios públicos rurales de apoyo y el desarrollo de ciudades secundarias que sean suficientemente atractivas tanto para los agricultores jóvenes como para las personas de mayor edad. Esta es una agenda en gran parte inconclusa, que resulta igualmente importante para alcanzar los dos objetivos de poner fin a la pobreza extrema y promover la prosperidad compartida. Puede encontrar más ideas sobre cómo hacerlo aquí (en inglés): http://documents.worldbank.org/curated/en/406511492528621198/pdf/114394-WP-PUBLIC-18-4-2017-10-56-45-ShapingtheFoodSystemtoDeliverJobs.pdf

(*) EL AUTOR. Luc Christiaensen es economista líder en agricultura del Grupo de Empleos del Banco Mundial y investigador honorario en la Maastricht School of Management. Ha escrito extensamente sobre pobreza, ciudades secundarias y transformación estructural en África y Asia Oriental.

(Imagen de Software ERP Agrícola).

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