22 de Enero de 2018
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Granja 17 de Noviembre de 2017

Advierten sobre la “tormenta silenciosa” que perjudica la fruticultura

Es un problema que otras veces ha sido zonal o regional, pero ahora afectó a toda la producción fructífera del país. Eso es mucho peor que cuando afecta solo a una zona, porque las consecuencias son generales y no parciales.

Granja 17 de Noviembre de 2017

Advierten sobre la “tormenta silenciosa” que perjudica la fruticultura

Es un problema que otras veces ha sido zonal o regional, pero ahora afectó a toda la producción fructífera del país. Eso es mucho peor que cuando afecta solo a una zona, porque las consecuencias son generales y no parciales.

Hébert Dell’Onte Larrosa – Montevideo – TodoElCampo – Una delegación de Cooperativas Agrarias Federadas (CAF) compuesta por Mario Fernández y Gustavo Martínez, ambos integrantes de la cooperativa Jumecal, expuso en el Parlamento sobre la “tormenta silenciosa” que sufrieron los productores granjeros y advirtieron los graves perjuicios que ha causado en la fruticultura con pérdidas extremas.

Martínez dijo que los granjeros han sufrido “una tormenta silenciosa” que no sale en los medios de comunicación como las granizadas, pero que “es un problema climático más complejo”.

“En general, los frutales domésticos necesitan, según las variedades, un mínimo de horas de frío durante el invierno. Las horas de frío deben ser de menos de 5 grados” que son necesarios para que planta logre “su fructificación en primavera”. Pero “hemos tenido un invierno muy benigno y lluvioso, y muy maligno para nuestra producción frutícola” porque las plantas “deben tener esas horas de frío”, de lo contrario “no pueden brotar y fructificar normalmente porque son de un clima templado y no de uno cálido”.

“Queremos trasmitir que este problema, que otras veces ha sido zonal o regional, afectó a toda la producción fructífera del país. Eso es mucho peor que cuando afecta solo a una zona, porque las consecuencias son generales y no parciales”, expresó.

Agregó que los predios frutícolas presentan hoy un panorama “lamentable”.

“Es lamentable la brotación de las plantas; son lamentables las cosechas. Normalmente, un productor, con un 50 % de cosecha, con la equiparación del valor de venta, que es un poco mayor a los costos, salva los gastos y vive apretado; no es una crisis grave. Un 30 % de la cosecha es letal para un aparato productivo, sobre todo en la fruta de estación. Me refiero a todas las variedades de durazno, ciruela, mandarinas y pera, que es un rubro muy importante: el segundo en la economía de la granja”, explicó.

Añadió que lejos de ese 50 o 30 %, las granjas presentan “cosechas del 1 %, 3 %, 5 %, 10 %” con lo cual se está “fuera de concurso y de cualquier probabilidad. No se puede equiparar con el precio al consumidor la falta de producto, porque el producto no existe”, comentó el cooperativista.

“La naturaleza no sabe de superávit, de déficit, de cargas tributarias ni de muchas cosas más; ella tiene sus tiempos y formas. Frecuentemente estamos acá porque no podemos acompañar la evolución ni la rapidez del mundo de hoy. Todo cuesta más y se gasta más; además incide la formalización de los asalariados.  Todo esto rompe nuestras ilusiones y va a dejar a mucha gente por el camino”, dijo el granjero Gustavo Martínez ante la Comisión de Ganadería, Agricultura y Pesca de la Cámara de Diputados.

CONTROL BIOLÓGICO Y ENFRIADO.

Por otra parte el flamante presidente de Jumecal Mario Fernández, dijo que la cooperativa que preside ha promocionado el sistema de control biológico de plagas mediante “una inversión importante, de mucha dedicación, además de que hay que convencer a los productores”.

Hay productores “que están siguiendo el programa de control biológico de plagas que, tal vez, sea uno de los elementos más importantes que se haya incorporado últimamente en la granja uruguaya”, definió.

Explicó que “las plagas se controlan a través de feromonas que hacen que los machos no se puedan juntar con las hembras y, por lo tanto, ellas no tengan necesidad de dañar una fruta para poner los huevitos que luego generan los gusanitos que echan a perder la fruta. Esto se ha ido implementando desde hace seis o siete años. Jumecal es la que más ha promocionado este tipo de sistema de control de plagas: es una inversión importante, de mucha dedicación, además de que hay que convencer a los productores”.

La cooperativa hizo un estudio económico sobre el resultado de la aplicación de esa tecnología “y puedo asegurarles que es muy beneficiosa desde el punto de vista económico y, también, en cuanto a la inocuidad del producto que estamos ofreciendo en el mercado. Sin duda que esto es importante”, subrayó

Mencionó también que se “mejoró mucho la conservación de frutas” gracias a lo cual la gente consumó peras uruguayas de Jumecal “hasta hace dos meses atrás”. Ese logro se debe a que se poseen “las mejores cámaras frigoríficas para la conservación de frutas”, algo que no se hace “en un día sino en muchos años; se fue acumulando experiencia y se incorporaron equipos nuevos” al punto de que en Uruguay “es el único actor que cuenta con esta tecnología y esto le cuesta mucho a la cooperativa, pero sabemos que al productor le da resultados”.

“Siempre digo que no se podría haber llegado a esa fecha con frutas de esa calidad si no estuviera Jumecal”, y para la producción granjera “una cosa es con Jumecal, y otra sin Jumecal”, expresó el presidente de la cooperativa.

MANTENER LA TECNOLOGÍA.

Por todo lo anterior Fernández definió como un “objetivo básico” el poder “mantener la tecnología” que se aplica “para la conservación de frutas, los sistemas productivos amigables con el medio ambiente, como el control de plagas a través de las feromonas, que llamamos por confusión sexual porque confunde al macho, que ya no puede fecundar a la hembra”.

“La población de plagas disminuye mucho y, al no aplicar insecticidas, en las frutas casi no hay residuos. No estamos hablando de una inocuidad total porque desde que el hombre está en la tierra, no hay inocuidad; el hombre es el gran contaminante de la naturaleza”, puntualizó.

Sin embargo esos logros se enfrentan a dificultades generas en  el clima. “No son problemas del productor ni de la cooperativa sino que es un problema que cayó del cielo”.

“No se dan las condiciones para que florezcan los árboles frutales  sobre todo de las manzanas, peras y ciruelas  y conserven las flores. Durante el invierno los árboles no tuvieron la dormancia, como tienen los osos, que se esconden en una cueva y conservan energía para la primavera. En el caso de los árboles frutales se da una situación muy similar”, describió.

La cosecha cayó a niveles alarmantes. “Por ejemplo, si el año pasado uno tuvo el 100 %, este año va a tener el 16 %. No hay ninguna producción que soporte esto, porque los costos fijos son más del 16 %. ¿Cómo hacer para achicar los costos fijos? ¿Echando a los empleados o a uno mismo? Al fin y al cabo, gran parte de los gastos son salarios o retribuciones. No se puede comprar combustible y no se puede tratar el monte en las condiciones adecuadas para que el próximo año uno tenga una recuperación”, manifestó.

No obstante ello “la situación es más grave” de lo que parece “porque hay árboles y montes enteros que no se van a recuperar”.

FRUTAS IMPORTADAS.

La falta de fruta genera importación.

“Hay muchos importadores que están haciendo los trámites para traer peras, ciruelas, duraznos y manzanas, ya que saben que la producción va a bajar”, enfatizó.

“Esto era lo que queríamos trasmitir” al sector político, “que un importante sector de la granja, como el de la fruticultura, está atravesando una situación muy grave” y “salvo el cultivo de membrillo, el resto está sufriendo una catástrofe. Se nos caen las lágrimas al ver los árboles”, dijo Fernández.

(Foto de Jumecal).

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